Entrelazamiento o ‘acción fantasmal a distancia’

El entrelazamiento cuántico es uno de los grandes misterios de la ciencia. Nos muestra un funcionamiento de la física que parece magia.
 
Dos partículas, como fotones, pueden entrelazarse. En ese estado están conectadas y se influyen una a otra, aunque estén separadas millones de kilómetros. Supongamos que queremos conocer una característica, como por ejemplo si están polarizadas horizontal o verticalmente. La polarización de cualquier fotón no se define hasta que no realizamos su medición, increíblemente, hasta ese momento es una superposición indefinida de horizontal y vertical. Al medir una de las partículas, se la fuerza de alguna forma desconocida a que ‘se decida’ aleatoriamente tomando uno de los dos valores, y desde ese momento cuando midamos la otra obtendremos ¡ese mismo valor! De alguna forma misteriosa se ‘ponen de acuerdo’ a través del espacio-tiempo, por eso Einstein lo llamaba ‘Acción fantasmal a distancia’. Él conocía muy bien el entrelazamiento pero pensaba que los valores obtenidos no eran aleatorios sino definidos por variables ocultas, por eso su famosa frase ‘Dios no juega a los dados’. Pero cuando la tecnología ha permitido comprobarlo, se ha demostrado que el azar gobierna el mundo subatómico, y Hawking, pese a ser ateo, le respondió sarcásticamente con su frase ‘Dios no solo juega a los dados, sino que los tira donde no podamos verlos’. 
 
Los experimentos más recientes impresionan. Los de la Universidad de Viena (realizados en Canarias) y los de la de Tel Aviv, han conseguido incluso que una partícula influya sobre la otra ¡en el PASADO!
 
Pero el resultado del valor medido siempre es aleatorio, no se puede forzar ni prever, de modo que por ahora sigue resultando imposible utilizar este comportamiento para transmitir información entre ambas partículas. De ser así tendríamos la máquina del tiempo.
 
Los efectos del entrelazamiento se utilizan en distintas disciplinas.
 
- En criptografía. Se utiliza la conexión entre las partículas entrelazadas para enviar claves secretas de forma totalmente segura.
 
- En computación cuántica. Aún está comenzando, pero la potencia que ofrece para determinados cálculos es infinitamente superior a la computación clásica. En esta área, destaca el gigante IBM que ha desarrollado ya varios prototipos de ordenadores cuánticos.
 
- Una de las aplicaciones más ‘exóticas’ que se realizan, es la teleportación. Consiste en hacer interactuar una tercera partícula con UNA de las del par entrelazado. Entonces se traspasan todas sus características a la OTRA del par aunque entre ellas no habido nunca contacto y sin importar la distancia que las separe. Actualmente se realiza con partículas individuales. Cuando consigamos hacer esto con todas las partículas de un objeto, lo teletransportaremos a cualquier lugar del universo, como en Star Trek.
 
Como dijo el Premio Nobel de Física, Niels Bohr, ‘Cualquiera que no esté impactado con la teoría cuántica, no la ha entendido.’