Siempre ‘On Line’

Entre las características de las aplicaciones informáticas más innovadoras, ya sean puntos de información sobre el Camino de Santiago, la proyección de imágenes 3D fototexturadas en una iglesia románica, la oficina del futuro de una entidad bancaria, los juegos en red más espectaculares…, es bastante habitual encontrar las palabras ‘siempre on line’ (siempre conectado, siempre disponible).

Para conseguir que estas palabras logren su objetivo existe un mundo fascinante, en constante evolución que permite, a pesar de las múltiples amenazas y vulnerabilidades de los sistemas, mantener acceso continuo a estas aplicaciones y por tanto, hacer uso de ellas cuando las necesitamos.

En primer lugar se requieren dos o más servidores (clúster) donde alojar la aplicación, porque si uno falla, el resto debe dar el servicio con la misma eficacia.

A estos servidores se accede por líneas de comunicaciones, ya sea red local o a través de Internet. En cualquiera de los dos casos, es imprescindible disponer de varias líneas de acceso. Si es por Internet, con varios proveedores de telecomunicaciones (multihoming).

De poco sirve toda esta tecnología si la electricidad no llega a nuestros equipos. Para evitar el impacto de los cortes eléctricos se emplean SAI (Sistema de Alimentación Ininterrumpida). El problema radica en que sus baterías sólo pueden soportar entre 5 y 30 minutos de servicio y aunque hoy en día los cortes eléctricos suelen durar pocos minutos, incluso segundos, hay que prever la posibilidad de sufrir algún corte de más de media hora. Para ello contamos con generadores de electricidad alimentados por combustible diesel. Al cual si añadimos un contrato de repostaje, con entrega garantizada en 24 horas, podríamos funcionar varios días sin suministro eléctrico.

Contar con dos tendidos eléctricos desde dos centros de transformación distintos, y que los servidores dispongan de doble fuente de alimentación, minimizan la probabilidad de quedarnos sin electricidad. Aun así, todo lo anterior sigue siendo necesario.

Para alargar la vida de los servidores y que rindan al 100%, se necesitan unas condiciones ambientales estables: una temperatura entre los 22°C y los 24°C, y una humedad relativa del 50%, así como evitar las vibraciones. Pero los equipos de refrigeración (RACU) también consumen electricidad, por lo que cuanto más eficiente sea el plan de climatización menor consumo obtendremos. Esta relación entre el consumo total y el consumo efectivo se conoce como ‘PUE’. Cuanto más se acerque a 1 más efectivo y más respetuoso con la naturaleza será.

Como decía aquel anuncio de neumáticos ‘la potencia sin control no sirve de nada’, necesitamos una red de alertas que nos informe qué elementos de nuestro sistema están fuera de unos niveles establecidos. Esto se conoce con el nombre de Sistema de Gestión Integral de Instalaciones (BMS). De la misma manera, los Sistemas de Gestión de la Calidad de la Energía (PMS) nos indican si la electricidad que llega a nuestros servidores es adecuada.

Y si a todo esto le añadimos un buen plan de contingencias y lo duplicamos en al menos dos Centros de Datos (DataCenter), habremos obtenido un sistema siempre on line.

Sobre el autor