MOOC : Massive Open Online Course

MOOC es una de las palabras de moda en Internet, las siglas en inglés de ‘curso on-line masivo y abierto’. Se trata de portales de Internet con educación gratuita accesible por Internet, y enfocada a grupos muy grandes de personas. Así como Internet ha democratizado la Información, ahora se trata de hacer lo mismo con el conocimiento. Conocimiento es más que información, implica dominio, soltura, estructura: información es tener el código civil; conocimiento tener el título de abogado. Estos portales no son algo nuevo, la educación remota nos ha acompañado desde hace tiempo, y la aplicación de la tecnología en este campo se ha realizado desde que ha estado disponible.
En esos portales se pueden encontrar principalmente lecciones en vídeo para diferentes asignaturas; pero además hay foros de discusión e incluso laboratorios virtuales donde realizar prácticas. Las clases son más interactivas, dividiendo en trozos las lecciones largas, con cuestionarios y ‘deberes’ para hacer luego, consiguiendo una mayor interactividad e implicación de los alumnos. No podemos evitar que, al igual que a Daphne Koller,  se nos venga a la mente el sueño de una educación universal y gratuita, ahora que los costes de la educación universitaria se incrementan cada curso; se calcula que la educación universitaria en los USA viene a costar en torno a los 100.000 euros lo que deja fuera de la educación superior a gran parte de la población y, de los que acceden, muchos se endeudan de por vida. En España nos falta mucho para llegar a estos extremos, aunque la subida de tasas ha empezado este año.
No se ha cumplido un año desde que Sebastian Thrun, antiguo profesor de Stanford fundara el portal independiente UDACITY, centrado en formación universitaria en informática, o, como dicen los anglosajones, ciencias de la computación. Los cursos se categorizan para principiantes, intermedios y avanzados, de acuerdo a los conocimientos previos que aporte el futuro usuario. No se utilizan libros de texto, y existen los exámenes finales para comprobar el grado de aprendizaje logrado.
En seguida otros profesores de la misma Universidad, crearon COURSERA, con más de 200 cursos, ligada a las Universidades de la propia Stanford, Princeton, Michigan o Pennsylvania. Ambos portales ya han pasado del millón de usuarios, y se han creado como start-ups con ánimo de lucro, captando rápidamente millones de dólares en financiación, una medida de las grandes expectativas que estos modelos han creado en el mercado. Está por ver como se ‘monetizan’ esos portales.
Más reciente, e incluso más prometedora, es la alianza entre el MIT y Harvard, para la creación de edX, parece que con objetivos altruistas. Cada una de las dos Universidades ha puesto 30 millones de euros para la creación de la plataforma, bajo un modelo de software libre,  de forma que otras Universidades puedan utilizarlo en el futuro. Se plantean incluso la expedición de certificados para los alumnos que complementen los cursos de forma satisfactoria.
Y por último, debo citar a KHAN ACADEMY, orientado esta vez a la educación primaria y secundaria, con más de 3.500 lecciones en video y el noble objetivo de ‘ofrecer educación de calidad a todos y en cualquier parte’. Es el portal más antiguo de todos los citados, creado en 2006, y ya ha suministrado más de 200 millones de lecciones hasta la fecha. Nos ofrece pistas de cómo la evolución tecnológica ha permitido la viabilidad económica de estos formatos: los vídeos se encuentran en YouTube, la identificación se realiza por Facebook y los programas para realizar ejercicios son de libre distribución.
Y ahora vienen las malas noticias; como casi todo lo que está en Internet todos los contenidos están en inglés; además no nos vale ya con saber leerlo, sino que hay que entenderlo de manera fluida (en especial el audio) para aprovechar desde el primer momento todo este material. Aunque visto por el lado bueno, se nos abre una estupenda oportunidad para crear un MOOC en castellano. Tampoco pensemos que el uso de estos portales debe implicar unas tasas más baratas; siempre me he preguntado por qué la Universidad a Distancia tiene unos precios comparables al resto de  Universidades presenciales.
Estos nuevos portales son útiles para los Universitarios a distancia y también para los alumnos presentes en los campus. Las herramientas de trabajo en grupo, los ejercicios, e incluso los vídeos con las lecciones son complementos naturales a las clases presenciales. Existe un debate hoy en día sobre si estos portales son una tecnología disruptiva que va a cambiar la forma de entender la educación universitaria, o son una herramienta complementaria que mejorará los métodos actuales, conviviendo con ellos. De cualquier forma, no cabe duda que la revolución tecnológica que estamos viviendo está afectando al modelo de educación tal cómo lo entendíamos hace tan sólo unos años. El propio Sebastian Thrun ha vaticinado que para el año 2050 sólo sobrevivirán 10 Universidades en el mundo ¿Será alguna de nuestras 8 universidades regionales una de las elegidas?

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