Hija de un dios menor

Siempre se ha oído que las noticias corren como la pólvora, pero en la era de Internet esa expresión se ha quedado bastante corta. En las últimas semanas se puede encontrar en la red un borrador del Anteproyecto de Ley sobre Servicios Profesionales del Ministerio de Economía y Competitividad que, a pesar de ser un documento de trabajo interno y de no haber un sitio web gubernamental donde esté publicada una versión oficial, ha puesto en pie de guerra a arquitectos, ingenieros, farmacéuticos, letrados y personal sanitario. En el caso concreto de la Ingeniería, entre otras cosas prevé eliminar las restricciones por especialidad para que cualquier ingeniero pueda ejercer la actividad de cualquier ingeniería con independencia de la rama estudiada. El problema para la Ingeniería Informática es que, a diferencia de las demás, no es una profesión regulada, lo que significa que excluye a sus titulados de esta posibilidad, aún manteniendo explícitamente su denominación como 'ingenieros'. Podría darse la paradoja que se determinasen como tituladas o colegiadas actividades profesionales relacionadas con la Ingeniería Informática y que, habiendo quedado fuera del grupo de profesiones con acceso a reserva de actividad, los ingenieros informáticos no pudieran realizar las actividades para las que están más cualificados, en favor de otras ingenierías.

Aprovechando que dicha Ley todavía está en la fase de borrador, ahora es el mejor, y quizás el último momento para retomar la iniciativa de incluir a la Ingeniería Informática como profesión regulada al igual que se ha hecho con la Ingeniería Química, y corregir de una  vez por todas el agravio comparativo al que está siendo objeto con respecto al resto de ingenierías. Es posible que la razón de no considerar a la Ingeniería Informática como una ingeniería más, provenga de denominar como 'informático' a todo aquel profesional relacionado con el amplio mundo de las tecnologías de la información, tanto el que cambia una tarjeta de red, como el que instala una impresora, el que administra un servidor o el que diseña un software de gestión en tiempo real para una central nuclear. Tareas que no todas requieren haber cursado una ingeniería para ejecutar correctamente el trabajo. Diferentes responsabilidades que los Colegios de Ingenieros Informáticos tienen perfectamente definidas y que estarían encantados de discutir en los grupos de trabajo correspondientes.

Aunque bien es cierto que si al final esta Ley se plantea en los términos actuales, los Ingenieros Informáticos no notarán ninguna diferencia ya que seguirá siendo una profesión no regulada y, por tanto, el ejercicio continuará siendo libre como hasta ahora. Sin embargo el agravio será aún mayor en la nueva situación, ya que el resto de ingenieros sí tendrán acceso a unas competencias de las que los ingenieros informáticos serán los únicos excluidos.

Es el momento de reconocer a la Ingeniería Informática el papel relevante que tiene en esta Sociedad de la Información ¿o es hija de un dios menor?

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