La usabilidad: un factor clave en el software para empresas

Desde hace algunos años, a la hora de elegir software, los usuarios manifiestan cada vez más su rechazo a las aplicaciones informáticas complejas y poco intuitivas. Esta tendencia llega al punto de que, actualmente, se da al menos la misma importancia a la usabilidad y la facilidad de aprendizaje  de los programas que a sus capacidades de gestión, si no más.

Esta necesidad de contar con un interfaz sencillo y fácil de aprender proviene del reciente auge de las aplicaciones para tablets y Smartphones. El intuitivo manejo de sus interfaces táctiles ha permitido su difusión casi universal. ¿A quién le hace falta un manual de ayuda o un curso de formación para utilizar una aplicación en su iPad?

Nos hemos acostumbrado en el teléfono y ahora también lo exigimos en la pantalla del PC. Por ello, a la hora de implantar software de gestión en la empresa, valoramos funcionalidades, conectividad y potencia, pero añadimos la usabilidad y el aspecto intuitivo de estas aplicaciones como requisitos imprescindibles. Para contribuir a la productividad de la empresa, una herramienta informática debe tener una curva de aprendizaje rápida y generar poco rechazo. Un usuario nuevo debería poder realizar las funciones básicas en el menor tiempo posible, minimizando el tiempo de formación y las consultas a un manual de usuario, al igual que hacemos con las Apps en nuestros teléfonos, 'toquetear'debería ser el mejor y más rápido método de aprendizaje.

Con este enfoque R2 Sistemas, factoría de software española con sede en Alcobendas, ha priorizado al máximo la usabilidad y la sencillez de los interfaces en sus herramientas de gestión para aportar valor añadido real a sus productos. En esta empresa, el equipo que desarrolla el software cuenta con ingenieros expertos en programación, pero también incluye especialistas en asegurar la usabilidad y la sencillez de las herramientas.

Para esta tarea tan concreta no han elegido informáticos, sino licenciados en pedagogía que revisan las pantallas y las opciones de los programas, optimizando su sencillez y usabilidad antes de dar luz verde a los programadores. La filosofía 'menos es más', la disminución al máximo del número de botones, recortar todo lo posible las opciones de un menú, unificar los códigos de colores o usar coherentemente el tamaño de la letra, son el día a día de su trabajo que se equipara en importancia al de los ingenieros.

El resultado de este novedoso enfoque, son aplicaciones que fomentan la capacidad de retención del usuario y acortan sustancialmente la curva de aprendizaje. Los usuarios son capaces de usar las herramientas en pocas horas y aprenden a utilizarlas casi sin formación adicional.

Dando esta importancia a la usabilidad se reduce drásticamente el rechazo inicial al cambio y a la utilización de nuevas herramientas en la empresa y se minimiza el porcentaje de fracaso en las implantaciones.

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