7 pecados capitales de las marcas en Social Media

Según los datos publicados por 'Estudio de Comunicación', el 60% de las empresas que pertenecen al Ibex 35  ya utilizan diferentes redes sociales,  lo que es un magnífico dato, pero a diario nos encontramos con pymes y grandes empresas que cometen errores, una veces por desconocimiento y otras porque no se han sabido asesorar de profesionales en la materia, ni de formar a los equipos que colocan al frente de sus perfiles.

Crear una página web o un perfil social es muy sencillo y además en el caso de las redes sociales 'gratuito', pero no nos equivoquemos, tomar la decisión de utilizar estos nuevos medios y plataformas es un tema serio, que requiere tener claros los objetivos que perseguimos, diseñar una estrategia para alcanzarlos y dotar de  presupuesto, porque para mantener la actividad se necesita un equipo y las herramientas y aplicaciones que vayamos a utilizar suelen ser de pago. Algunas empresas prefieren quedarse al margen y pensar que si no están nadie hablará de ellas, gran equivocación, ya que no estar en redes sociales no significa que no hablen de tu marca.

Un error muy común que cometen las marcas es tener sus webs desactualizadas, no interactuar con los usuarios y dejar abandonados sus perfiles sociales. No se trata de estar si no de participar, aprender de la competencia, conocer a los consumidores, detectar  oportunidades, saber quiénes son los influencers y prescriptores, en definitiva conseguir engagement,  que difícilmente se puede obtener si nuestra cuenta se limita a publicar información de la empresa,  ya que interesará a muy pocos  y solo perderemos el tiempo. El contenido y la forma de comunicar en cada red debe estar preestablecido en el diseño de la estrategia y ha de estar en consonancia con la imagen de marca. ¿Si un usuario se dirige a nosotros con palabras malsonantes, debemos nosotros responder en el mismo tono? Aunque depende del producto y la compañía, este es un error que se suele cometer a menudo, ya que la marca siempre tiene que mantener un respeto hacia el consumidor y saltarse la norma, aunque a veces parezca divertido, a la larga puede dañar la imagen de la compañía y crear una crisis para la que no suelen estar preparadas. Otro de los errores más comunes es equivocarse de cuentas y realizar tuits personales en cuentas profesionales. Este fallo le ha costado varios disgustos a políticos, cuentas oficiales y marcas comerciales. Sin duda lo mejor es reconocer el error y pedir disculpas, no intentar justificarlo con mentiras.

Por último y aunque se cometen muchos más errores, no olvidemos que cada red tiene su propio lenguaje. Algunas empresas enlazan automáticamente una red a otra y también emiten mensajes de bienvenida robotizados, estas actuaciones solo nos alejan del objetivo que se persigue  utilizando estos medios,  que es el contacto personal y la fidelización del consumidor.

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