El inmigrante digital

Ya hace unos años, un tal Mack Prensky, americano, puso de moda el término 'nativos digitales', con el que se refería a aquella parte de la población de los países desarrollados que habían nacido en los años posteriores a los 80. Estos jóvenes habrían crecido rodeados de tecnología, modelando de forma natural su cerebro durante los años de tierna infancia, cuando es más receptivo, con el resultado de que para ellos el uso y aprovechamiento de las nuevas tecnologías serían algo natural, más receptivo, más eficiente. El resto de la humanidad, los que encima somos más viejos, seríamos los 'inmigrantes digitales' que tendríamos dificultades en la compresión de este nuevo mundo.
No había oído tontería similar desde que me contaron lo de la homeopatía. Con solo examinar nuestro entorno actual nos damos cuenta de que la teoría no se tiene en pie. La mayoría de lo que ahora conocemos, Facebook, tabletas, Wikipedia, 'smartphones', no existían apenas hace 5 años, por lo que no entiendo por qué haber nacido en los años 80, y haber matado más marcianos que yo en el bar, supone alguna ventaja frente a mí, que pasé más tiempo en mi infancia arrastrándome por el suelo detrás de las canicas. Pero es que además dentro de cinco años el mundo digital no se parecerá en nada a lo que estamos viviendo y sonreiremos con nostalgia al recordar las costumbres actuales. Y dentro de otros 5 años, lo mismo. Al final resultaremos ser todos inmigrantes, excepto, claro está, aquellos ciudadanos  que todavía no han alcanzado la primaria. La teoría fue rápidamente secundada por los enteradillos locales de turno, que pretendían cambiar de golpe los métodos de aprendizaje.
El problema es que este tipo de ideas ayuda a profundizar en la llamada 'brecha digital', o diferencia de oportunidades que tienen los que conocen y aprovechan las tecnologías frente a los que no. Diferencia real que se manifiesta no solo en el mercado laboral, sino en casi todos los aspectos de nuestra vida diaria.
El acceso a las nuevas tecnologías es tan importante como leer y escribir ¿O alguien duda de que Internet sea (junto con los antiácidos) el mejor invento de los últimos años?
Más allá de nuestras fronteras se está discutiendo si incluirlo como uno más de los derechos humanos, con lo que implica una declaración de este tipo. La sociedad no puede permitir que por diferencias en edad, posición social o cultura alguien se quede fuera de esta revolución digital. Hay que aplaudir cualquier esfuerzo institucional que ayude a evitar la discriminación tecnológica.