Beneficios económicos, ambientales y sociales de la domótica

En los últimos años, la gestión energética de los edificios ha experimentado una atención creciente, sobre todo motivada por la crisis económica, el alza de los costes de la energía y la necesidad de reducir la factura energética y nuestras emisiones de CO2 a la atmósfera.

A pesar de los avances conseguidos tras la aprobación de diferentes normas europeas, el hecho es que la climatización y la iluminación de los edificios, representan cerca del 40% de la energía consumida en la UE, estimándose que el potencial de ahorro energético en este sector podría llegar al 74%.

Estos datos nos proporcionan argumentos sólidos para justificar la necesidad de emprender acciones directamente encaminadas a la reducción del consumo de energía en las viviendas, en las oficinas, en los hospitales, en las escuelas, en los hoteles…

En este contexto, encontramos que las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) nos ofrecen una gran ayuda para reducir estos consumos energéticos, tanto a través de la monitorización de los mismos, como por el uso de dispositivos para automatizar equipamientos y servicios.

La domótica trata precisamente de abordar este tipo de soluciones que nos ofrece la tecnología, integrando las TIC, la informática y la automatización, en lo que podríamos denominar el edificio inteligente, con el objetivo de conseguir un uso eficiente de la energía en los edificios, hacienda la vida de sus usuarios más fácil, más cómoda, más segura y más económica.

Al mismo tiempo, la domótica ofrece hoy numerosas posibilidades de empleo, no sólo en el sector de la fabricación de dispositivos, sino también en el de instalación de los mismos y en el de servicios energéticos, incluyendo la elaboración o gestión de software de monitorización y gestión energética. 

Contribuir a la demostración real de los beneficios de la domótica ha sido el objetivo del proyecto Life Domotic, que financiado por la Unión Europea se ha desarrollado, entre otros edificios, en el Centro de Recursos Ambientales de Castilla y León (edificio PRAE) en los últimos años. Afortunadamente son cada vez más las entidades que recurren a experiencias de este tipo para mejorar nuestra calidad de vida y nuestra economía.

Nuestro reto, hoy, es comunicar las ventajas de la domótica y poner esta tecnología al alcance de toda la sociedad para que la misma llegue a formar parte integral de nuestras vidas, ya sea en nuestra vivienda, en los lugares donde trabajamos o allí donde disfrutamos del ocio o los servicios públicos.

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