Se puede influir en el pasado (y III)

En el anterior artículo revisamos un perturbador experimento de Zeilinger y su equipo. Intercambian el entrelazamiento entre dos parejas de fotones, pero la decisión sobre si hacerlo o no es posterior a la lectura de los primeros fotones, y aun así, éstos se entrelazan si lo queremos después, y no lo hacen si en el futuro decidimos que no. Es decir, se está influyendo desde el presente sobre un hecho que ya ha ocurrido. Basado en ello os proponía un ejercicio imaginativo digno de ciencia-ficción, pensad un momento que pudiésemos cambiar el pasado, escribiéndonos un e-mail a nosotros mismos hace un mes para que compremos acciones de Bankia porque ahora sabemos que han subido. (Recomiendo ver 'Frecuency').

El impedimento para poderlo lograr, a día de hoy, es que con el entrelazamiento las partículas se influyen unas en otras de forma instantánea, pero no se pueden intercambiar información.

En el experimento, conocer si I2 y D2 están o no entrelazados no es posible hasta que termina el proceso completo y leemos los 4 fotones. Al leer los dos primeros no tenemos toda la información, y hay que esperar a leer los otros dos para saber si lo están. Es como si nos llegase del futuro el e-mail cifrado donde dentro está escrito si las acciones de Bankia van a subir este mes, pero no nos llegase la clave para abrirlo ¡hasta que acabe el mes!

Con la mente científica, el avance, impresionante, es que el experimento demuestra que la información de dentro del mensaje llegado del futuro es ¡completamente acertada! Pero no la podemos leer hasta hoy que la abramos, y ya no nos sirve.

Los últimos avances científicos en mediciones débiles y entrelazamiento cuántico animan a pensar que no está lejos el momento de acceder a la información completa, y si ocurre será la mayor revolución que haya conocido el ser humano, cambiar el pasado. Aunque podría ser socialmente terrible, lo estaríamos cambiando constantemente.

Pero hay algo muy especial con este tipo de experimentos. Los resultados científicos que se obtienen constantemente nos dirigen a una situación en la que parece que el universo nos dejara influir sobre un pasado siempre y cuando no cambie el presente que vivimos, lo cual es aplastantemente lógico, mantener una sola realidad. Es decir, si el mes pasado no compramos las acciones, eso ya no se puede cambiar en nuestro presente, y según muchos físicos teóricos, sobre quien estaríamos influyendo es sobre otros múltiples universos que discurren paralelos al nuestro, con lo que no nos servirá de mucho, aunque sí a alguno de nuestros clones de otros universos.

Pero visto desde el pasado, si nos llegara información del futuro podríamos cambiar nuestro destino ('saltando' a otro universo paralelo). Mi teoría, basada en múltiples experimentos realizados en laboratorio, es que nos llegará información mezclada de múltiples futuros, o sea, información sobre probabilidades de sucesos, dependiente de distintas acciones, lo cual es inherente a la naturaleza de la física cuántica. Otra posibilidad es que el futuro esté completamente determinado, pero como muchos me niego a creer en esta falta absoluta de libertad.

A partir de aquí entramos en una preciosa discusión filosófica que dejo abierta para el que se atreva a profundizar en ella.

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