Tráfico de facturas en la red: Innovadora solución; ancestral problema

La situación que se está viviendo en nuestra economía, envuelta en problemas coyunturales y con graves dificultades estructurales, parece comenzar a mejorar de manera sostenida. Y esa mejora  viene sustentada por medidas adoptadas por los agentes económicos: empresas, consumidores y administración. Es necesaria la reactivación de los flujos de dinero y el rearranque de la creación de valor.
 
Es necesaria la inyección de recursos en el sistema aplicables a las inevitables inversiones, pero también es necesaria para la normalización de la actividad: que el proveedor cobre y que el cliente pague. Nada nuevo bajo el sol. Si se producen problemas en el cobro y en el pago, el balance de las empresas se debilita y hay que recurrir a la financiación del circulante. Y los cauces habituales de financiación (la banca) no acaban de normalizarse. 
 
La tecnología y las redes, como está demostrado cuando están en manos de expertos, son capaces de asimilar y modelar cualquier necesidad en el ámbito de los negocios. Incluso de resolver el problema planteado: ¿Qué hacer cuando la dinámica del cobro/pago se encuentra dañada y la financiación no es fácil? El problema es tan antiguo como la economía, pero le podemos aplicar soluciones de hoy.
 
Han nacido varias plataformas de compensación de deudas en la red. Una de ellas es Nettit, que pilota su arranque en Castilla y León. Simplificando, Nettit se basa en poner en comunicación en la red a una masa crítica de agentes económicos (empresas, autónomos) para que entre ellos compensen sus deudas de manera semiautomática y con toda la seguridad técnica y jurídica. Pero Nettit va más allá: es capaz de incorporar intermediarios financieros para cerrar círculos de deudas cuando estos no se producen de forma natural. Es un servicio que tiene un coste; pero muy inferior al coste de la financiación tradicional si la necesitásemos porque no cobramos a nuestros clientes y tenemos que pagar a nuestros proveedores. Y muy inferior al coste de los recursos propios y al riesgo que supone un mal balance.
 
Estas plataformas son complementarias a los canales tradicionales (banca) y conviven con otros métodos de compensación de deudas existentes desde hace ya décadas (factoring, confirming). Complementan al sistema porque dan acceso a este tipo de herramientas a empresas y autónomos con volúmenes discretos de negocio.
 
A todo esto es a lo que hay que circunscribir estas interesantes y novedosas soluciones de apoyo. No hay que olvidar que para que haya empresas que se apoyen en estas plataformas sigue siendo necesario 'el primer motor inmóvil' (iniciativa de empresarios y autónomos), la salida de los productos y servicios (consumidores) y el impulso inicial a las inversiones (banca y administracion).

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