Descuentos en el móvil

Parece que lo del teléfono móvil no tiene marcha atrás. Cada vez lo utilizamos para más cosas, como despertador, como cámara de fotos, como reloj, como consola de juegos, como agenda, como mapa, como ordenador portátil… y de vez en cuando para llamar. Con el tiempo lo utilizaremos como llavero, como DNI y quien sabe qué más se nos ocurrirá. Como nuestros bolsillos se están quedando vacíos, no es de extrañar que cada vez sean más grandes para rellenar el espacio. Tampoco sorprende la estadística de que la mayoría de los usuarios de los teléfonos inteligentes no se separen más de 1 metro de él durante las 24 horas del día. Y si nos lo olvidamos en casa, la intranquilidad de que nos falta algo no nos abandona durante todo el día, como los buenos desodorantes. Incluso los más reacios a la tecnología se vuelven fanáticos cuando lo prueban (a juzgar por el número de WhatsApp que mandan cuando estrenan teléfono inteligente). Definitivamente, la revolución digital de esta década está siendo el ‘smartphon’.
Yaap es otra aplicación que se ha incorporado al móvil, de las que pretenden sustituir a las tarjetas de fidelización; esas tarjetas siempre elegantes que parecen de crédito y donde los comercios de cierto tamaño nos acumulan puntos y regalos por volver una y otra vez al mismo establecimiento. Para mí, el problema fundamental que tienen esas tarjetas es que no las llevamos cuando nos hacen falta; no es que no tengan utilidad: nos permiten llevar la cartera llena de tarjetas y no parecer un Don Nadie, se las dejamos a los niños para que juegan y, cuando nos olvidamos las llaves dentro de casa, pasamos un buen rato con ellas intentando abrir la puerta, hasta que por fin decidimos llamar al cerrajero. Pero cuando, en el fatídico momento de pagar, la amable cajera nos la recuerda ¡siempre están en otro sitio!
Llevarlo en el móvil parece la solución definitiva y más, si como la aplicación que nos ocupa, se incorpora automáticamente en la tarjeta de crédito. Es gratis, no ocupa espacio, la recompensa es en metálico… es difícil pensar qué más se puede pedir. Si además añades un mapa que te guía a los establecimientos que buscas, recibir las ofertas más interesantes del momento o comprar en línea auténticas gangas, se convierte en la herramienta ideal del pequeño comercio frente a los grandes centros comerciales. Sin embargo, está por ver la evolución de estas nuevas tarjetas de fidelización ¿llegará a convencer a un grupo suficiente de usuarios?
¿Cómo se posicionará en un mercado saturado de tarjetas descuento? No podemos dejar de notar un zumbido detrás de la oreja…

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