Pagos y teléfonos móviles: Simplificando el problema (y IV)

Vimos ya los diferentes modos de uso del móvil para pagos entre comprador y suministrador. Existen aún más posibilidades en pagos usando el móvil: supongo que ya han oído hablar de Yaap. Esta aplicación para 'smartphone' permite el intercambio de dinero entre usuarios de la misma como si se intercambiasen un mensaje o fotografía por whatsapp. Lógicamente ambos usuarios han de tener la aplicación y tenerla asociada a su cuenta bancaria o tarjeta: cargamos en una para abonar en la otra. O sea: una versión moderna del giro telegráfico de toda la vida pero sin funcionario de correos y sin dinero efectivo. Inicialmente las entidades financieras no cobrarán por ello, pero acabarán haciéndolo, pues las transacciones entre entidades tienen coste operativo y comisiones de las redes de medios de pago. Es evidente que el servicio es de lo más sencillo, útil  y versátil. Antes de esquematizarles un entorno sencillo para su uso personal del móvil al realizar pagos, permítanme que les cuente algo. Hace algunas semanas se produjo el lanzamiento del iPhone 6. Es sorprenderte observar cómo Apple maneja la comunicación y el marketing frente a millones de usuarios. En términos de pagos con móvil (y creo que, en mi opinión, en todos los demás aspectos) la compañía de la manzana no presentó absolutamente nada nuevo, pero hasta las acciones de e-Bay cayeron un 6% en bolsa ese día. ¡Y ello por decir que el iPhone incorporaba NFC y tarjetero electrónico! Vamos a construir nuestra solución simple, cómoda y universal para convertirnos en auténticos virgueros del pago seguro sustentado en nuestro móvil:

-En primer lugar trabaje con una entidad financiera en la que disponga de cuenta bancaria y tarjetas de débito y crédito asociadas a esa cuenta. Verifique que la entidad dispone de tarjetero electrónico para generación de tarjeta única para pagos en Internet y  para pagos NFC en establecimientos que tengan TPV con esta tecnología. Si el establecimiento no tiene ese TPV, no le va a quedar más remedio que sacar el plástico del bolsillo.

-Adquiera, si no lo tiene ya, un 'smartphone' que disponga de tecnología NFC. Con Android los hay a montones. Si es Apple solo le valdrá el iPhone 6. Da igual el operador de móvil que usted use. Disponiendo de este artilugio, ya puede navegar por Internet y comprar a la usanza conocida hasta ahora: en cada compra introducir la información de su tarjeta. No es el método más seguro, pero hasta ahora es lo que se ha utilizado.

-Instale el tarjetero electrónico de su banco en su 'smartphone' y configure en él sus tarjetas. Ya puede comprar por Internet generando datos de una tarjeta virtual para una sola compra, por lo que la seguridad en el camino tradicional está garantizada. Y ya puede comprar en todos los establecimientos con TPV 'contactless'.

-Si lo desea, instale alguna aplicación tipo Yaap. Asocie a la aplicación sus tarjetas. Con ello cubre sus pagos o intercambios de dinero entre particulares.

Podríamos añadir muchas cosas más: tarjeteros de entes que no son bancos u operadores de medios de pago (Google, Amazon,…) pero detrás siempre hay un banco o un operador de medios de pago. También podríamos añadir aplicaciones específicas como por ejemplo el pago de estacionamiento de la ORA, pero siempre acaban yendo contra una tarjeta que ya tengo en mi tarjetero. En definitiva, lo que haré será complicar hasta el infinito mi entorno instalando soluciones particulares para cada servicio. Y ese no es el objetivo. Espero que con este entorno mínimo se sienta cómodo y aprecie el valor de un servicio que facilita nuestra vida diaria a un coste nulo o insignificante. Con este entorno vivirá bastante tranquilo, pues otros entornos añadidos, como los citados, aprovecharán sus datos para bombardearle constantemente. Y me temo que no está por la labor.

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