Castilla y León quiere eliminar la brecha digital vía satélite

La singularidad de Castilla León, con su población distribuida en un amplio territorio, hace especialmente difícil que la iniciativa privada de los grandes operadores de telecomunicaciones aborde las inversiones necesarias para llevar la banda ancha a todos los ciudadanos.

Por eso, la Junta de Castilla y León ha sido tradicionalmente una de las más activas en la lucha contra la brecha digital. Sin embargo, a pesar de este esfuerzo, en la actualidad todavía existen ciudadanos y empresas que no disponen de acceso a Internet de calidad.

Según Neelie Kroess, vicepresidenta de la Comisión Europea para la Agenda Digital, Europa debe eliminar de una vez por todas la brecha digital y las nuevas tecnologías de satélite pueden resolver el problema de forma inmediata. 

La clave está en el uso de las bandas de frecuencia llamadas Ka, donde el espectro disponible es muy superior al disponible en las bandas comúnmente usadas Ku y C, además de la posibilidad de reutilizar frecuencias al disponer de beam más pequeños.

Según Antuña, director general de Quantis, “hoy se empieza a hablar de satélites, que serán lanzados en los próximos 10 años, con capacidades superiores a los 500 Gbit por segundo. Es decir, un tipo de  satélite equivalente a 200 satélites como los que hoy comúnmente ocupan la mayoría de las posiciones orbitales, que nos permitirá, a corto plazo, ofrecer al consumidor final  anchos de banda de 100 Mbit”.

En paralelo a la evolución de esta tecnología, los precios de los equipos y del servicio se han reducido exponencialmente. En 2001, por ejemplo, el equipo necesario en la casa del usuario (la antena parabólica y el módem) costaba alrededor de 5.000 € y el servicio estrella en aquel momento, de 2 Mbit por segundo, superaba los 2.000 € al mes. Hoy, el equipo en casa del usuario se sitúa en torno a los 200 euros y el servicio de 20 Mbit por segundo ronda los 29 euros.