Programar, una habilidad básica del s. XXI

La programación se ha convertido en parte de nuestras vidas. Cada sitio web, aplicación de teléfono inteligente, programa informático, calculadora e incluso microondas se basa en una programación que les permite funcionar. Esto hace que los programadores sean los arquitectos y constructores de la era digital. Los ordenadores están asumiendo rápidamente muchas de las tareas que realizamos y por ello algunas personas lo sienten como una amenaza. Sin embargo, se puede afirmar que detrás de cada ordenador, aplicación o robot hay alguien que desarrolló los programas que ordenan al dispositivo o aplicación lo que debe hacer. Así que, para cada puesto de trabajo que se «sustituye» por un ordenador, hay muchos más puestos de trabajo que se crean, la diferencia es que los nuevos puestos de trabajo creados requieren del conocimiento de programación. La informática es una ciencia fundamental en este siglo y, en particular, la programación, ya que se utiliza para automatizar procesos y simplificar los problemas del mundo real y los esfuerzos humanos; en síntesis para crear máquinas cada vez más inteligentes.
 
La capacidad de codificar una tarea de muchos pasos a través de la lógica es de gran valor para nuestras capacidades cognitivas. La disciplina cognitiva de describir cómo funciona un proceso es muy valiosa en otras áreas de la vida. Las habilidades informáticas son esenciales, incluso, si se desempeña un trabajo no técnico, convirtiéndose rápidamente en una capacidad básica de cualquier trabajador del siglo XXI. Muchas organizaciones fomentan los conocimientos de la programación como es el caso de Code.org, una organización sin fines de lucro cuya visión es que cada estudiante en cada escuela tenga la oportunidad de aprender la informática y la programación de ordenadores sosteniendo asimismo que deben ser parte del plan de estudios en la educación conjuntamente con los cursos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas  así como de la biología, la física, la química y álgebra.
 
Un buen ejemplo lo encontramos en Inglaterra donde se acaba de implantar un nuevo plan de estudios en el que la programación se enseña en las escuelas de primaria y secundaria a los niños con edades comprendidas entre los 5 y los 15 años. Por ejemplo en la etapa de 5 a 7 años de edad no solo se enseña a crear y depurar programas sencillos en lenguajes como Scratch sino también a entender qué son los algoritmos, cómo se implementan los programas en los dispositivos digitales, o cuál es el razonamiento lógico para predecir el comportamiento de los mismos. Pero se trata de una apuesta que requiere de una gran voluntad política: la Cámara los Lores anunció este mes de marzo que las habilidades informáticas deben ser tratadas con la misma importancia que la aritmética y la alfabetización en las escuelas británicas.
 
Nos encontramos ante una nueva generación de niños que utilizan los códigos de programación como en generaciones anteriores utilizábamos los números o las letras.