¿Un móvil capaz de repararse solo?

La Universidad de Bristol se ha embarcado en un proyecto pionero, dirigido por el químico Duncan Wass y presentado en la Royal Society de Londres.

Inspirándose en la capacidad del cuerpo humano para cerrar las heridas, han creado un material compuesto a base de carbono gracias a la producción de miles de microesferas reparadoras que se pegan a los bordes de las grietas hasta cubrirlas totalmente. Actualmente, un material similar se emplea en las alas de los aviones. Pero el destino principal de esta nueva investigación es la autorreparación de los dispositivos móviles que traen de cabeza a sus propietarios cuando por accidente o descuido presentan grietas, rotos, o arañazos.

Gracias a este material, otros laboratorios están ya investigando su aplicación con uso cosmético (el esmalte de uñas que se autorrepara) de la mano de la firma L’Oreal o un uso industrial: turbinas de viento, pintura para el coche, cuadros de bicicleta, etc. Sin embargo, Wass advierte de que su aplicación en otros ámbitos, conlleva la modificación del proceso para adaptarlo al nuevo fin: «el problema está en los detalles, es necesario comprobar que las otras propiedades no se vean afectadas negativamente», sentencia.