Lo más importante, las personas

Una empresa puntera a nivel tecnológico puede tener los días contados si la cultura de las personas que trabajan en ella no se transforma y se adecúa a los tiempos. «Mi propuesta empresarial se resume en: transformación digital más transformación cultural es igual a éxito duradero», explicó Héctor Robles, facilitador de transformaciones en las organizaciones y fundador de DOMO.
 
La tecnología ¿es suficiente para transformar una empresa?
No. La tecnología, dentro del sistema, es una pata más que influye y permite que se transforme la cultura. Pero  no es el centro de la transformación, sino solo un medio. En ese centro,  están las personas.
 
Que son las grandes olvidadas en cualquier revolución tecnológica...
Efectivamente. Ya sucedió hace unos  200 años, con la revolución industrial. En ese periodo, todo el sistema de producción cambió y la educación de las personas se adaptó a las máquinas de vapor y al gran avance industrial de producir en serie. Entonces, ya empezamos a olvidar a las personas y nos centramos en tecnologías... y creo que desde entonces no hemos cambiado nada. Por supuesto, la tecnología ha variado, pero seguimos igual, sin pensar y creer en las personas, que realmente es lo más importante en cualquier empresa. Somos egocéntricos por naturaleza, y creemos que nos encontramos en un momento especial y único de la historia, pero no es cierto. Durante siglos ha habido momentos espectaculares.
 
Es como si a las empresas les costase menos evolucionar en tecnología que en las relaciones humanas... 
Sí. Cuando una empresa invierte en tecnología, evita afrontar que sus empleados se conozcan  persona a persona.
 
Si una empresa cuenta con trabajadores felices y gana dinero, ¿su continuidad en el tiempo está asegurada?
Por supuesto. Las dos primeras cosas -la felicidad de sus empleados y la consecución de beneficios- permiten que la empresa sea sostenible y duradera. Si la sociedad cambia hacia un paradigma ‘X’. La empresa no puede estar anclada en otro paradigma, aunque disponga de una tecnología actualizada. Si la manera de comportarse de la gente que trabaja en una empresa no está alineada con la sociedad, su negocio no será duradero. Pero creo que todavía hay margen de supervivencia para las empresas que no quieran abordar la cultura de la organización... ¿Cuánto margen? Lo desconocemos.

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