Sociedad digital colaborativa

Gracias a Internet se está desarrollando una nueva forma de relación social global, intensamente colaborativa. Existe un término que identifica la mayoría de servicios basados en este nuevo tipo de relación, y es “crowd”, que en inglés significa multitud.
 
Todos los ciudadanos podemos colaborar activamente en gran cantidad de áreas. Las razones que hay detrás de cada persona para realizar este tipo de actividades son muy variadas. La más obvia es por supuesto la económica, pero curiosamente hay otras muchas razones, desde el posicionamiento social, el prestigio y la imagen, incluso el servicio a la sociedad y el altruismo puro. Una consecuencia inmediata de este cambio social es que el ciudadano está pasando de ser hasta ahora solo un consumidor a ser también el productor de un creciente número de bienes.
 
Los primeros movimientos en esta tendencia se realizaron mediante crowdsourcing, con el que trabajos que anteriormente realizaban empresas especializadas, se sustituyen por aportaciones de multitud de individuos sin conexión entre ellos. El ejemplo más claro es todo lo “wiki”, término que comparten los sitios web en los cuales cualquier usuario puede no solo consultar, sino crear y modificar la información, y cuyo caso más exitoso y conocido es Wikipedia, que actualmente gracias a esta colaboración, se ha convertido en la enciclopedia más completa, actualizada y utilizada del mundo. Es reseñable que muchos artículos son anónimos.
 
Ciñéndonos a la moderna economía colaborativa podemos encontrar plataformas que permiten a cualquier persona solicitar fondos para crear su empresa, y a cualquiera invertir cualquier cantidad en las mismas, con lo que gracias a multitud de pequeñas inversiones, y sin bancos, los fondos llegan a empresas que de otra forma no se hubieran podido crear. Cuando se invierte en nuevos proyectos que resultan atractivos estamos hablando de crowdfunding (ej. SociosInversores),  y si la inversión la hacemos a cambio de una participación en su capital se denomina equity crowdfunding. Cuando el dinero se aporta como un préstamo reembolsable hablamos de crowdlending (ej. LoanBook).
 
Esta colaboración social ha llegado a permitir que compartamos no solo el trabajo, o el dinero, o las facturas como en nettit, sino bienes tan personales incluso como la casa (Airbnb), el coche (BlaBlaCar), ropa (ArmarioCompartido), o hasta la comida (CompartoPlato).

En el más puro ámbito social, disponemos de plataformas que gestionan la infraestructura para que los ciudadanos participen democráticamente en cualquier decisión de cualquier organización, votando online (Civitana).
O más altruista, iniciativas como Social Coin, permiten que cualquiera pueda poner en marcha una cadena de favores que ayudarán a cualquier individuo de la comunidad.
 
La revolución colaborativa está en marcha, y está cambiando el mundo, quizá demasiado deprisa, hemos de saber gestionar inteligentemente sus beneficios y evitar sus usos incorrectos, que también puede ser muchos.

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