«Veo con preocupación la grave carencia de líderes que se da ahora en España»

LILIANA MARTÍNEZ COLODRÓN | VALLADOLID
 
Bernardo Hernández Empresario, inversor y ejecutivo salmantino
 
El empresario español radicado en EE UU recoge hoy el Premio especial a la trayectoria personal que concede El Norte de Castilla
 
En su perfil de Twitter, una imagen de su rostro corona la frase ‘Love to entertain ideas and make them happen’ (Me encanta sopesar ideas y lograr que estas se hagan realidad). Bernardo Hernández (o Berni, como se le conoce en su ámbito empresarial), cuenta a sus 45 años con un currículum que demuestra que su talento está a la altura de su esfuerzo: director mundial de Marketing de Producto de Google, CEO de Flickr, vicepresidente de Producto de Yahoo, inversor de Tuenti o miembro del Consejo de Administración de Bodaclick.com son algunas de las empresas que han sumado ese ‘Love to entertain idea’ a sus proyectos. Hernández es el directivo español que más lejos ha llegado en Sillicon Valley y uno de los veinte latinos más relevantes en el mundo de la tecnología.
 
–Usted fue un pionero en las redes sociales. Cuando invirtió en Tuenti le preguntaron con preocupación por qué destinaba su dinero a una página de contactos…
–En aquel momento todavía no se había popularizado el concepto de las redes sociales, pero yo sabía que estas se iban a convertir en la columna vertebral de Internet.
 
–Tuenti fue la red social más popular en España entre los años 2009-2012. Usted dejó su presidencia en agosto de 2010, ¿cómo ha vivido su declive y a qué lo achaca?
–La llegada de Facebook y el traspaso de los usuarios a esta red social es la razón por la que Tuenti ha dejado de crecer. Además, Telefónica la quiso convertir en un operador móvil virtual, por lo que dejó de invertir en las funcionalidades específicas de la red social, y esto ha contribuido a que perdiese usuarios. A esto se añade que todas las empresas tienen sus ciclos; y, en Internet, es todo más rápido.
 
–Escribió un artículo en un diario español en el que aseguraba que la identidad personal, la perseverancia y la suerte son los tres elementos fundamentales para el éxito del emprendedor…
–Sí, si sabes mezclar de forma eficiente todos estos elementos puedes lograr una buena combinación para el éxito.
 
–¿El estilo de emprendimiento de las ‘start-up’ puede terminar disolviéndose en una simple tendencia empresarial?
–Es parte fundamental de los ecosistemas económicos. Seguramente estén aquí para quedarse. En el tejido emprendedor es importante que exista una diversidad.
 
–La tecnología e Internet han cambiado el mundo. A su juicio, ¿qué es lo que ha originado el punto de inflexión desde el que se asienta la transformación que ha convertido al mundo en lo que actualmente es?
–La tecnología ha cambiado el mundo de cuatro formas fundamentales: Ha permitido que la información se procese en cantidades muchísimo mayores, que se almacene esa información de forma exponencial, que se pueda transportar a la velocidad de la luz y que sea posible acceder a ella a través de miles de millones de dispositivos.
 
–Vive en Estados Unidos desde hace años, ¿cómo ve desde fuera la situación de España?
–La veo con preocupación, porque creo que se está desaprovechando una oportunidad histórica de beneficiarse del talento enorme que existe en España para construir ventajas competitivas sostenibles. Si tuviera que destacar algo es la carencia tan grave que existe de liderazgo en muchos aspectos, tanto a nivel político como a nivel empresarial.
 
–¿Se ve trabajando en España en un futuro?
-No, trabajando una parte del año  sí, pero asentado del todo en España no lo veo.
 
–¿Qué deben aprender los empresarios españoles de otras sociedades, como la estadounidense?
–Básicamente disciplina, respeto a las reglas y al trabajo de la comunidad, y ambición.
 
–Supongo que cuando era niño, en su Salamanca natal, su sueño no sería ser inversor ángel, ¿no?
–Siempre he querido montar mi propia empresa y extender proyectos. Por supuesto, no sabía concretamente lo que iba a hacer  porque allá en la década de los 90 nadie se imaginaba lo que iba a llegar a ser Internet. Pero he tenido la enorme suerte de poder llevar a cabo proyectos personales muy importantes, que se han salido del molde tradicional de lo que se hacía en Salamanca.
 
–¿Qué se siente al haberse convertido en el español que ha logrado el puesto más alto en Google?
–Estoy muy agradecido, la verdad. Porque todo ello es consecuencia del esfuerzo, pero también de la suerte, de estar en el sitio adecuado en el momento adecuado.
 
–¿Existe un secreto del éxito de Google o son ‘muchos’ secretos?
–Hay uno muy claro que es que supo organizar la información del mundo y hacerla accesible y útil para mucha gente de una manera radicalmente distinta y aprovechando la potencia de la tecnología.
 
–A sus 45 años ha pasado por un gran número de empresas, en unas como inversor y en otras como ejecutivo. ¿No parece que usted sea de los que trabajan toda la vida en la misma compañía?
–La vida es suficientemente larga si la sabes aprovechar. Me siento muy afortunado de haber logrado todo lo que he conseguido en tan poco tiempo. Y creo que me quedan muchos desafíos por cumplir. De hecho, estoy explorando muchas oportunidades. De momento intento mantenerme fresco, despierto, dispuesto a seguir asumiendo riesgos y muy pendiente de todo lo nuevo para no perder esa frescura en los problemas importantes que siguen estando vigentes y que tienen que ser solucionados.
 
–En todo este camino, ¿ha  tropezado usted alguna vez en el fracaso?
–En la distribución normal de los eventos de la vida de uno tiene que haber momentos buenos y momentos malos. El éxito tradicional lleva consigo el fracaso tradicional; ni hay que creerse demasiado el éxito ni hay que venirse abajo demasiado con los fracasos. Lo importante es tener muy claro lo que quieres hacer y seguir adelante.
 
–Según su experiencia, ¿por qué derroteros camina la tecnología?
–La tecnología está cambiando a mucha velocidad y no va a dejar de hacerlo. Lo que viene tiene que ver mucho con temas de inteligencia artificial, del Internet de las cosas y los dispositivos conectados, de las plataformas de vídeo y del desarrollo de las nuevas tecnologías en el mundo de la banca y las finanzas tradicionales.

Sobre el autor