Big Data para producir más y mejores vinos

La tecnología es una oportunidad para continuar siendo el país con mayor extensión de terreno dedicado al cultivo de la vid del mundo. Pero también lo es para optimizar nuestra producción vinícola, la gestión del terreno o incluso la distribución. 

España posee más de 10.000 variedades, de hecho es el país con la mayor diversidad vitivinícola del mundo, según constata el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Y no solo eso, nuestro país cuenta con más Denominaciones de Origen que cualquier otro, un total de 70, y en él podemos diferenciar el mayor número de zonas vitícolas del planeta. Cada Denominación de Origen Protegida en nuestro país cuenta con multitud de bodegas que, para obtener el sello, deben cumplir unos requisitos muy exigentes tales como características especiales o una calidad excepcional.

España es un país 100% vitivinícola, está en nuestra cultura pero también en nuestra economía. Optimizar todos los procesos para hacer del vino un valor en alto de España debe apoyarse también los procesos de transformación digital.  Gracias a la tecnología y procesos de análisis Big data, podemos producir más y mejor, rentabilizar el terreno y también la producción. 

  • 1. Business Intelligence o ¿cómo cubrir una demanda cada vez mayor con los mismo recursos? La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) calcula que en el año 2050 convivirán 9.000 millones de personas en el planeta, una mayor demanda que hará necesario el avance hacia una agricultura inteligente que permita aumentar la producción con la misma cantidad de suelo y menos recursos.
  • 2. Toma de mejores decisiones = analizar datos. Gracias a la tecnología hoy podemos conocer en tiempo real datos como la humedad, la calidad del aire o la previsión del tiempo es el aliado perfecto para los productores. La tecnología big data permite recibir esta información a través de multitud de dispositivos, permitiéndoles tomar mejores decisiones en cada momento.
  • 3. Aumento de la rentabilidad: No se trata de gastar menos sino de invertir mejor los recursos. El análisis de datos nos permite conocer que procesos o costos pueden optimizarse. La tecnologfía nos ayuda  a reducir, entre otros, el gasto de agua ajustando los parámetros de riego, o el uso de productos fitosanitarios al conocer de primera mano cuándo una plaga puede atacar a las plantas.
  • 4. Respeto del medio ambiente: Cualquier empresa que quiera sobrevivir en el mercado actual debe tener muy presente el entorno, sobre todo en el sector que nos ocupa. La escased de recursos naturales obliga a las organizaciones a la racionalización del uso de los mismos. En este sentido, el sector vitivinícola no puede ser menos que ningún otro. Por ejemplo, a través de la parcelación del viñedo es posible conocer qué tipo de uva precisa de menos cuidados en cada zona.
  • 5. Aumento del rendimiento: saber cuando la cosecha está lista, ya no tiene tanto que ver con ser de campo. También podemos programar labores de poda, de recolección… gracias a la tecnología big data permitiendo a los gestores realizar calendarios de trabajo más optimizados.

“La tecnología big data es el presente y futuro para la gestión eficiente de los viñedos. Permite aumentar la producción con la utilización de un menor número de recursos, colabora con la sostenibilidad de la explotación y reduce costes”, afirma Javier Gutiérrez, ingeniero agrónomo en bynse.