Una empresa de Valladolid lanza una herramienta de control de salud mental

Cabaro Soluciones ha desarrollado Memind, una plataforma útil que permite obtener datos de cara a anticiparse a un posible suicidio

En el año 2009, Cabaro Soluciones desarrolló la plataforma Memind en Valladolid. «Comenzamos a trabajar con unos hospitales de Madrid en relación a un proyecto de suicidio. A partir de ahí, vimos que nuestra herramienta tenía un enorme potencial para el seguimiento de los pacientes en salud mental», explica Iván de la Calle, CEO de la empresa, quien recuerda que, actualmente, trabajan con «más de 25 hospitales, unos 300 médicos y contamos con una base de datos superior a los 30.000 pacientes»

¿Cómo funciona Memind?

Esta plataforma busca patrones que permitan anticiparse a la acción de personas con graves crisis y que sean susceptibles de suicidarse. «Generamos unos cuestionarios, que son rellenados por los pacientes todos los días. Comenzamos de forma estática, siempre con las mismas preguntas, pero a partir de ahora, con los datos recopilados, buscamos patrones que nos puedan indicar, en función de unas preguntas y sus correspondientes respuestas, el estado de esa persona».

Pero esta plataforma sigue su evolución. «Estamos desarrollando algoritmos para poderle cambiar las preguntas a cada paciente, en función de su diagnóstico, de su medicación... Ellos introducen los datos diariamente a través de la web o mediante una app que hemos desarrollado y recogemos sus respuestas. A su vez, a través de sensores buscamos aquellos datos que no nos facilitan las preguntas cambiantes que hacemos a los pacientes. Esto lo tenemos en una fase beta y estamos trabajando con universidades que se encargan de su desarrollo. Es tan sencillo como que cada persona porte una pulsera durante un determinado tiempo, de tal forma que vayamos viendo sus constantes vitales y cómo varía su estado cuando se le realiza una u otra pregunta».

Una vez obtenida la información, es el turno para el comité científico que trabaja con Cabaro Soluciones desde hace cinco años. «Tres personas especializadas en el mundo de la psiquiatría son las encargadas de elaborar las preguntas, recoger la información y decidir a qué universidades o a qué grupos de investigación se le puede entregar esa documentación para su explotación. Trabajamos en proyectos internacionales, con multitud de universidades, con muchos centros y grupos de investigación, principalmente franceses y estadounidenses. Nosotros no comercializamos datos; al contrario, están completamente anonimizados».

El objetivo principal es la prevención. «Nos permite hacer un registro continuo del estado del paciente y su evolución en función del tratamiento que recibe. Si se dan una serie de factores, un mismo patrón, en gran cantidad de personas con determinados problemas –en este caso mentales– y que, en un momento dado, han querido suicidarse, antes de que esto suceda, podemos dar la alarma a los médicos».

Cabaro Soluciones cuenta con una estructura inicial «pero luego la desarrollamos en función de cada proyecto, principalmente relacionados con la rama sanitaria. Buscamos un ecosistema en el que puedan confluir: datos de los pacientes, de sus cuidadores y la evaluación de cada doctor. Información que actualmente no existe», concluye.

 

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