Usa Snapchat con cabeza

Usa Snapchat con cabeza

Snapchat es la aplicación de moda entre niños y adolescentes. Su uso comienza a ser cada vez más masivo y conviene recordar que, si bien el objetivo último es divertirse y  pasar un buen rato, no debemos olvidar que Internet tiene sus peligros que no debemos olvidar.

La app permite enviar mensajes y publicar vídeos que se autodestruyen. Además cuenta con filtros y efectos animados para los vídeos como, por ejemplo, poner un hocico a una cara humana, entre otros. Su principal factor diferencial es, precisamente, que los mensajes y vídeos se autodestruyen en 10 segundos.

Pese a esta 'autodestrucción', debemos recordar a los más jóvenes que las redes sociales se pueden utilizar, cómo no, pero con cabeza. Unos consejos nos ayudarán a los padres a transmitir unas nociones básicas para que los chavales puedan disfrutar de la Red sin problemas:

  • No enviar fotos comprometidas. Pese a que la app promete la destrucción del contenido, es muy fácil copiar una imagen o hacer un pantallazo. En el momento en el que envías una foto, va a Internet y circula y, esa foto, ya no la puedes controlar.
  • La autodestrucción, como hemos visto, es relativa. Es más, recuerda al joven que hay multitud de apps que, precisamente, tienen éxito por son capaces de hacer copias sin que Snapchat lo detecte.
  • No solo te pueden acosar, también puedes caer en la tentación de acosar y meterte con otros chavales gracias a los iconos y los filtros que Snapchat te ofrece. Recuérdale que 'ser graciosillo' tiene sus límites y que el acoso es un tema muy serio.
  • Hay que respetar la privacidad de los demás. La exposición de menores en historias públicas, que te permite hacer Snapchat, tiene un gran riesgo de denuncia de los padres por atentar contra la intimidad de un menor, por muy amigo que seáis.

Para andar sobre seguro, Snapchat pone a disposición del usuario unas medidas técnicas que nos protegerán:

  • Restringe la recepción de mensajes, para que solo recibas mensajes de tus contactos
  • Elige quien puede ver una historia. Configúralo para que no la puedan ver todos tus contactos.
  • Bloquea a los usuarios que te generen problemas.

Y recordar que Snapchat indica que, para su uso, es necesario haber cumplido los 18 años, aunque permite su uso a chavales a partir de 13 años con el permiso paterno. ¿Pediste permiso?

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