¿Esto no es para viejos?

Nací en los sesenta y siempre he oído decir que pertenezco a la generación del “baby boom”. Este concepto de generación tiene algo que atrae, que se lleva con orgullo; debe ser lo de pertenecer a un grupo, o lo de ser algo, sin hacer nada. Como ser del Real Madrid. Como si nacer en una fecha determinada te diera una serie de atributos místicos, algo así como los horóscopos. Después de la mía, llegaron otras, la generación X, la Y o los millenials. Conozco a mucha gente de mi generación (es evidentemente) y con la mayoría de ellos lo único que comparto es conocer quién era Koji Kabuto. Por lo demás, hay de todo en la viña del Señor: sociales e introvertidos, trabajadores y perezosos, listos y menos listos; y a pesar de esta evidencia, siguen apareciendo sesudos artículos pseudocientíficos que te encasillan por haber nacido en una determinada época de la historia.
 
Cualquier niño de 3 años maneja una tableta electrónica con el dedo, y eso demuestra lo bien diseñadas que están, no lo lista que es nuestra criatura.
 
Recientemente se ha puesto muy de moda el concepto de los “nativos digitales”, personas que vinieron al mundo con la revolución tecnológica en marcha y que, por lo visto, están agraciadas por un especial don por el que entienden mejor la tecnología que el resto. Como razonamiento irrefutable se esgrime que desde que han nacido, los nativos conocen y manejan la tecnología, mientras que los del siglo pasado malgastamos nuestra infancia con las peonzas y la bicicleta. Y la conclusión es que los jóvenes de hoy tienen el cerebro mejor adaptado a la digitalización, requisito imprescindible para el entorno laboral actual.
 
Pues no. Hay que decirlo alto y claro. Darwin sigue teniendo razón y el cerebro necesita miles de años para cambiar. Cualquier niño de 3 años maneja una tableta electrónica con el dedo, y eso demuestra lo bien diseñadas que están, no lo lista que es nuestra criatura. Muchos adolescentes juegan de maravilla al FIFA en la Playstation, pero desgraciadamente eso es tan inútil como ser bueno al pilla-pilla. Y mandar Whatsapp a toda velocidad, y en un lenguaje indescifrable, no te va a dar más puntos en una entrevista de trabajo.
 
El escrito americano Eric Hoffner dijo que en tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe. Es ésa y no otra la clave para afrontar la digitalización, y para mantenerse actualizado en el mercado de trabajo. Cada vez quedan más lejanos los tiempos en los que lo que aprendías en la Universidad te valía para toda la vida.
 
(Para los millenials: Koji Kabuto era el piloto de Mazinger-Z ¡Ah! ¿Qué tampoco?  Pues a aprender a la Wikipedia).
 
 

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