BIMTecnia 2016, con tecnología desde las personas

Un foro en el que se ha hablado de construcción pero sobre todo de personas.

Durante las jornadas de 13 y 14 de diciembre se han celebrado en Valladolid un foro sobre la construcción 4.0 o inteligente.
Si bien estos días hemos ido contando lo que los expertos en materia BIM explicaban al auditorio:

Es hora de repasar quizá uno de los puntos claves, y en él que han coincidido todos los ponentes, la importancia del componente humano en la revolución digital y por tanto en el BIM.

Teniendo en cuenta que los últimos grandes cambios a nivel global han sido la evolución demográfica, la movilidad y las comunicaciones, es necesario saber que ya han sonado las alarmas ante la necesidad de adaptar las ciudades a esta realidad. Nos referimos al éxodo rural, en pocos años el 85% de la población será urbana, ¿cómo gestionaremos los recursos, las necesidades, las viviendas de  esa población..?

Las Smart Cities son la respuesta a esta necesidad.

Y es que aunque contamos con mucha información, aún está muy descontrolada. El viaje hacia la sociedad del conocimiento tiene como pasajero a la digitalización. Para llegar necesitamos nuevas redes (infraestructuras y servicios), sensores, banda ancha y movilidad a la red. Porque los ciudadanos quieren comunicarse y las ciudades crecer.  En este sentido los ingenieros hacen frente a retos a las Smart destination. Necesitaremos modelos disruptivos para ir sustituyendo una tecnología por otra. Estos entornos son trasversales, provocan déficit en personas formadas para los que demandan las empresas

 

Entonces, ¿cómo debería ser un ingeniero del siglo XXI?

Para empezar hay que incluir en la  formación periodos de prácticas, coger experiencia debería ser parte de la etapa formativa, la cual  nunca cesará durante la vida profesional del ingeniero. ‘Un ingeniero puede quedarse obsoleto en 5 años’. De hecho, la tendencia será certificar a los profesionales en especialidades a nivel europeo.

Ya se habla  de nuevos perfiles. Se empieza a definirlos y podemos localizarlos en 3 grupos de profesiones: desarrollo, ingenia e infraestructura y  construcción o aplicación.

Sin embargo en el sector de la construcción intervienen muchos agentes, por ello una buena forma de trabajar podría ser ‘FILOSFIA LEAN’. Que no es otra cosa que la respuesta ante la necesidad de disponer de recursos.

Nos encontramos ante una filosofía de gestión, una forma de entregar valor al cliente, con procesos optimizados y aplicando mejoras continuas.

Vamos de lo general a lo específico, pero todo participan en la organización y el seguimiento. La coordinación y comunicación entre las personas, por tanto se hace fundamental. ¿El resultado? Acortar plazos y optimizar recursos.

La ‘Construcion 4.0’ desde el punto de vista más humano es una  filosofía de gestión. A través de la información  que surge en este proceso de extracción de datos obtendremos los indicadores necesarios para trabajar mejor. Y lo cierto es que esto es posible, gracias a las personas y a los equipos. Como explicó  Fernado Cervero de Think Productivity.

El CEO destacó la importancia de identificar aquello que generara valor y que no. El objetivo: ahorrar de forma directa.

 

Tendencias tecnológicas del sector de la construcción

El BIM es el producto de otras tecnologías disruptivas: gestión de proveedores, robótica, maquinaria, gestión de residuos, realidad aumentada, managemet , drones, sensores, cloud… Por ello para anticiparnos al mercado, analizar las tendencias tenemos que ver los problemas y retos tecnológicos reales que existen,  los avances que se está  haciendo en departamentos de I+D y comenzar a fomentar la colaboración entre equipos.

Ésta nos permitirá: tener varios puntos de vista, resolver problemas concretos y más complejos, conocer otros mercados y ser más valorados en el sector. El resultado es que se mejora la calidad, porque conseguimos evitar fallos.

'No se trata de fabricar un producto sino una forma de construir' expuso Jesús M. Alonso de Ferrovial.