Los robots llegan también a la construcción 4.0

Los robots llegan también a la construcción 4.0

La transformación digital llega también a la arquitectura, las obras públicas y la construcción. Estamos llegando a la construcción inteligente. La precisión que nos ofrece las nuevas herramientas y los métodos de transformación de los datos permiten afinar la construcción o restauración de un edificio de tal forma que podemos saber de antemano las necesidades de una reparación, las pérdidas de calor de un edificio o el estado de una gran obra pública. Además, la automatización, experimentada durante decenios en el sector industrial, está llegando a la construcción facilitando el trabajo en las duras condiciones que supone elevar un edificio o construir un túnel o un viaducto.

De este futuro inmediato se ha estado hablando esta tarde en BIMTECNIA, foro internacional de la construcción inteligente, celebrado en Valladolid los días 13 y 14 de diciembre. La tarde de este frío y nuboso martes 13 estuvo dedicada a las tecnologías aplicadas en la construcción inteligente.

Se comenzó hablando de los drones, estos artefactos voladores que se emplean de forma cada vez más habitual en las construcciones, de la mano de Drontecnic. Las aplicaciones del dron es muy variada especialmente en la inspección tanto de grandes extensiones de terreno como en construcciones: Edificios de viviendas, viaductos, carreteras, etc. La facilidad de acceder a estas imágenes elevadas sin necesidad de grúas ni de andamios, simplifica mucho el trabajo y, además, es mucho más barato.

Otra aplicación es la fotogrametría, que permite realizar modelos en 3D facilitando la labor topográfica y previendo las dificultades que luego nos encontraremos en la construcción real de esa casa o edificio.

Drontecnic insistió en la necesidad de contar con empresa verificadas que se dedican de forma profesional a ofrecer un servicio de drones. Los drones está bajo la legislación de Aviación Civil y hay una legislación muy estricta al respecto. Instaron a acudir, en caso necesario, a la asociación de drones de Castilla y León antes de lanzarse al mundo de los drones.

Jose Luis Izkara, de Tecnalia, presentó los diferentes modelos de información urbana en 3D que suponen la base de las llamadas ‘ciudades inteligentes’, o ‘ciudades eficientes’ como comienzan ya a conocerse. Estas ciudades son capaces de gestionar una gran cantidad de datos y, muchos de ellos, los enviarán los propios edificios. Existe ya un estándar – el City GML – que permite compartir datos enviados dentro de la ciudad, combinando los datos de edificio (BIM) con los datos del entorno (GIS). Los mapeos inteligentes de la ciudad permiten conocer la eficiencia energética de un casco histórico, cómo le afecta el cambio climático a una ciudad costera, etc.

A la ciudad en 3D se está llegando desde diferentes tecnologías. Google ofrece su propia tecnología de Google Earth. Existen otras tecnologías como CityZenith, Virtualcity Publisher, CiberCity 3D… Los modelos nos permite saltar de escala, pasar del edificio a la calle y de la calle a la ciudad. En un futuro, informar sobre una incidencia como la rotura de una farola, por ejemplo, podrá ser enviada en tiempo real por los propios ciudadanos. El despliegue de esta tecnología es cara y su rentabilidad es, hoy por hoy, complicada. Pero que es el futuro, sin duda.

Fundación Cartiff desgranó la robótica que nos espera en el mundo de la construcción. Tal vez, por estar más acostumbrados en el sector industrial a convivir con la robótica desde hace décadas, no les extraña compartir los espacios de trabajo con robots. No tienen cara ni dicen ‘hola’, pero la industria está muy automatizada por lo que prácticamente cualquier trabajo automático y repetitivo, lo hace un robot. El robot en la construcción también se puede aplicar pero tiene la dificultad de que sus entornos de trabajo no son estructurados ni controlados. Fueron los japoneses los pioneros en aplicar a la construcción la robótica y ya tenemos ejemplos reales de robots-constructores:

  • Los exoesqueletos: Son trajes de trabajo que aumentan la fuerza, resistencia, velocidad… Aunque pesa 28 kg el operario no nota todo este peso y permite hasta 30 kg de peso en elevación. En la actualidad, son robots bastantes caros y precisan un aprendizaje complejo, pero seguramente será una herramienta muy interesante en el futuro.
  • Robots de demolición: Se gestionan por control remoto y permite demoler sin necesidad de contar con un operario y en demoliciones de pequeña escala. Permite mantenerse alejado de los desechos y contaminantes.
  • Robots que colocan ladrillos: El Robot Hadrian es capaz de colocar hasta 1.000 ladrillos por hora con gran exactitud.
  • Robots de soldadura: Son de gran precisión pero exigen que un operario los coloque y los sitúe.
  • Robot de impresión: Se emplea el 3D para realizar los prefabricados y luego se ensamblan en el edificio in situ.
  • Robots limpiadores, etc

 

Robot Hadrian que coloca ladrillos (Diario Vasco)

Toda esta tecnología implica siempre inversiones y tiempo. La robótica en la construcción no ha hecho más que empezar y exigirá tiempo para afinar esta tecnología que surge ahora para que sea rentable. Al no ser un entorno controlado, una de las grandes preocupaciones en la robótica aplicada a la construcción es la seguridad. El uso de sensores para que el robot detecte la presencia de personas, sensores que lleven los propios obreros, etc; son solo unos ejemplos de la ideas para garantizar la seguridad en la obra.

Tanta tecnología implica seguridad. También aunque esta tecnología esté aplicada a la construcción. Un ataque a las máquinas que estén trabajando en una obra puede tener una dimensión catastrófica, tanto desde el punto de vista económico como de seguridad, personal, etc. La seguridad también abarca la privacidad de los datos, especialmente los de un edificio, una vivienda, de una ciudad, etc. Asimismo es vital mantener la integridad de los datos, es decir, que los datos se recojan y se procesen correctamente. Una mala gestión de los datos o que un hacker entre y falsifique estos datos pueden afectar mucho a la vida del ciudadano.