La compra programática se oscurece en China

Según eMArketer, la compra programática está en pleno ascenso dentro del mercado publicitario chino. Este tipo de inversión alcanzará los 16.700 millones de dólares en 2017, un incremento del 51,5% con respecto al año pasado. La compra programática te muestra una campaña u otra según tu perfil. Pero si bien en el mundo occidental se cuida bastante la privacidad del usuario y se cuida con mimo -y rigor- las bases de datos con información personal, no así en el mercado chino, donde la transparencia brilla por su ausencia.

El fraude está muy arraigado en el sector publicitario chino, donde se busca la consecución de los objetivos a corto plazo, dándose casos de ubicuidad de usuarios por lo que los anunciantes son tremendamente escépticos en sus inversiones publicitarias online. El propio director de marketing de P&C, Marc Pritchard, animó a las agencias de publicidad a que adopten una actuación limpia, transparente y más productiva. Según Grace Huang, fundadora y CEO de iPinYou, "los anunciantes no confían en la publicidad digital debido a que la totalidad de la cadena publicitaria digital es como una caja negra". Huang animó a "romper esa caja negra se ha hecho inevitable».

La consecuencia principal de esta falta de transparencia es que los anunciantes ya están retirando sus campañas de la publicidad digital. iPinYou, por ejemplo, promete a sus clientes una gran calidad en el tráfico que envían con sus campaña programáticas.

Cuando hablamos de big data, las cifras chinas marean pero, debido a la opacidad del propio sistema chino, el fraude al anunciante es una tónica general. Solo la liberalización de la información digital puede traer algo de alivio en la publicidad digital pero, en un país donde Internet está controlado por las autoridades, presas ellas mismas del virus de la corrupción, poco se puede hacer para garantizar al anunciante que, efectivamente, su campaña ha llegado a los usuarios prometidos. Y que detrás de estos usuarios hay personas dispuestas a comprar sus productos y servicios, y no falsos chinos que poco aportan a su negocio.

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