Impulsar el pensamiento crítico y la alfabetización mediática, claves para protegernos de las noticias falsas

Desgraciadamente, las noticias falsas han protagonizado recientes campañas electorales así como debates políticos y, dada la fuerza de Internet y las redes sociales, han llegado a la opinión pública. Muchos ciudadanos, dada la credibilidad de la Red, le otorgan a estas mentiras toda su ingenua credibilidad. El engaño está servido.

Para defender al ciudadano y que pueda formarse la opinión que estime, Andrus Ansip, vicepresidente de la Comisión Europea para el Mercado Único Digital, ha defendido en un pleno de la Eurocámara, la necesidad de impulsar el pensamiento crítico y el conocimiento de los medios de comunicación como pilares básicos para contrarrestar la difusión de noticias falsas en la red.

"Tenemos que abordar la difusión de informaciones falsas mejorando la alfabetización mediática y el pensamiento crítico, así como comunicando mejor por qué la democracia, el Estado de Derecho, la protección de minorías y los derechos fundamentales son clave para todos", ha expresado. Ansip ha enfatizado que la libertad de expresión "no sólo protege aquello con lo que estamos de acuerdo" sino también "aquello que es molesto".

No obstante, ha subrayado que los discursos que incitan a la violencia y muestran "odio" por cuestiones de racismo, procedencia o religión, entre otros aspectos, no están protegidos por este derecho y son ilegales.

Así, ha señalado que Bruselas se ha implicado con los operadores de redes sociales para combatir la incitación al odio en sus plataformas y ha recordado que, en mayo del año pasado, Facebook, Microsoft, Twitter y Youtube acordaron un código voluntario de conducta. El próximo mes, el ejecutivo europeo chequeará qué tal se han cumplido estas intenciones durante el último año.

Con respecto a las noticias falsas, el vicepresidente estonio del Ejecutivo comunitario ha afirmado que se trata "simple y llanamente" de "mentiras" y que son "un problema muy importante".

"Somos conscientes de la necesidad de proteger la libertad de expresión y de confiar en el sentido común de las personas. Pero también tenemos que ser conscientes de los posibles efectos negativos que puede tener este fenómeno", ha dicho.

Alfabetizar al gran público, para que sepa discriminar la información en función de la fuente de la misma, es fundamental para preservar la libertad de expresión y el derecho a formarse una opinión.

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