Facebook, Twitter y Google se unen frente al terrorismo

Los últimos atentados terroristas en suelo europeo han puesto en jaque las redes sociales. Estas herramientas digitales, tan útiles para algunos fines (pedir ayuda ciudadana, movilizarse ante algún tipo de injusticia, etc) son utilizadas por los grupos terroristas para difundir sus ideas y, por desgracia, animar a seguir sus truculentos ejemplos.

A las autoridades policiales se les escapan de las manos y, ante sus propias limitaciones, miran de reojo a estas plataformas como difusoras de los grupos terroristas. La propia Theresa May ha criticado este fin de semana las redes sociales por su complicidad, dada el escaso control que tienen sobre los mensajes que se difunden. La principal crítica que se hace a estas redes sociales es que solo reaccionan ante las denuncias de los propios usuarios.

Cada plataforma gestiona su responsabilidad como puede en esta cuestión tan sensible. La más común es regular la circulación de contenido de odio, pero los grupos terroristas emplean mensajes encriptados para saltarse estas cortapisas.

¿Cómo regular, por ejemplo, las 400 horas de vídeos que se suben a YouTube cada minuto?

Pero las redes sociales se defienden: Twitter afirma que entre julio y diciembre de 2016 cerró 376.000 cuentas por promocionar el terrorismo. YouTube cierra cualquier cuenta cuando hay una razonable evidencia de que hay una organización terrorista detrás de un perfil. Facebook insiste en que emplea una combinación de tecnología y personas para analizar los comentarios que se vierten en su plataforma. No obstante, como así se afirma desde Europol, la verdadera amenaza está en los servicios que encriptan sus mensajes, tal y como hace Telegram y WhatsApp. 

El reto está en controlar los mensajes de índole terrorista y salvaguardad la privacidad de las comunicaciones. Un difícil equilibrio que las democracias europeas tendrán que buscar ante el yihadismo.

Fuera de estas redes se encuentran sercios como Telegram o WhatsApp que encriptan los mensajes que se envía y que causan más problemas, como así se afirma des Europol.

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