¿Puede realmente un dron sustituir a un repartidor?

Desde que Amazon anunció que iba a utilizar drones en sus repartos, ha saltado la alarma ante el impacto que esto puede tener en los servicios de distribución. La idea parece casi de película pero... ¿Hasta qué punto un dron puede repartir algo? ¿Es factible? Telefónica ha publicado un informe sobre los drones, analizando el uso de estas pequeñas aeronavez teledirigidas que, por el momento, se emplea como juguete o en entorno muy controlados (fumigación de campos, fotográfía aérena, campos militares, etc).

En ese informe, se analizan las ventajas y debilidades del uso de estos pequeños aparatos que, de entrada, pueden tener muchas posibilidades.

  • Capacidad de transporte
    Actualmente, los drones pueden llevar unos pocos kilos y, por supuesto, nada de productos frágiles o que necesitan conservar una determinada temperatura.
     
  • La distancia
    No se puede enviar paquetes a largas distancias, ya que tienen una autonomía limitada.
     
  • Peligros de colisión
    Vuelan muy bajo, a menos de 120 metros, por lo que no hay peligro de colisión con otras aeronaves, salvo que sea con otros drones, claro.
     
  • Precisión
    La tecnología GPS permite que aterricen en el punto exacto de entrega. En este sentido, la precisión es muy precisa. No obstante, no son capaces de pulsar el timbre o avisar por el telefonillo.

La cuestión es mucho más profunda. No tanto por el hecho que sea factible o no enviar paquetes por drones, que es posible y tecnologicamente se puede hacer, sino por la rentabilidad de la acción. Es decir, ¿le sale rentable a la empresa optar por este tipo de distribución? El reparto tradicional puede que sea más económico ya que el umbral de rentabilidad en la logística de proximidad se basa en dos elementos:

  • La densidad de ruta
    Es decir, cuántos más repartos se hagan en una misma ruta, más rentable es.
     
  • La catidad repartida
    Significa que cuantos más productos se repartan en cada parada, menos coste supone para la empresa distribuidora.
     

Por el momento, la distribución aérea no parece que sea más ventajosa que una furgoneta si seguimos estos dos puntos. Los drones no tienen aún mucha autonomía ni pueden lelvar mucho peso, por lo que tendría que ir y volver a su base para repartir un único pedido.

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