"El futuro nos mira y juzgará si estuvimos a la altura en esta revolución digital"

El ministro Álvaro Nadal clausuró las quintas jornadas e-volución de El Norte de Castilla con una apuesta por la innovación empresarial y la formación tecnológica

Hay unos ojos fijos en lo que hacemos. Podemos sentir el peso de sus pupilas, aunque aún no sabemos si nos miran con orgullo o condescendencia, si con satisfacción por los logros conseguidos o con desdén por la oportunidad perdida. Hay unos ojos que se han posado sobre lo que hoy hacemos aquí, sobre lo que ahora hemos puesto en marcha, y que nos juzgarán seguro. Sin duda. «En el futuro se nos va a mirar si estuvimos a la altura de las circunstancias, si fuimos capaces de gestionar el cambio digital o si, por el contrario, desaprovechamos una oportunidad histórica». Habla Álvaro Nadal, ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, en la clausura de la quinta edición del congreso e-volución, que organiza El Norte de Castilla. Recuerda la importancia de que España -sus políticos, sus empresarios, sus trabajadores, sus estudiantes- asuma el papel que le corresponde «y que se ha ganado después del gran trabajo de las dos últimas generaciones» para afrontar la que está considerada como la tercera gran revolución tecnológica.

«La primera, en el siglo XVIII, cambió el esfuerzo físico, el viento y la tracción animal por el carbón y el vapor. España llegó tarde. La segunda, cien años después, introdujo la electricidad y el motor de explosión; de ahí nacieron empresas que hoy son multinacionales de Estados Unidos y Alemania. España llegó tarde. A finales del siglo XX empezó la tercera gran revolución, quizá la más importante de todas. Porque ahora las máquinas no sustituyen el esfuerzo físico, sino el intelectual. Y el futuro nos mira y juzgará si estuvimos a la altura de las circunstancias. Si somos críticos con nuestras generaciones anteriores, si no podemos estar orgullosos de lo que hicimos en el pasado, habrá que pensar cómo se nos verá a nosotros, que somos la generación con responsabilidad en este cambio digital dentro de un mundo globalizado».

Y en este aspecto, aseguró el ministro Nadal, no solo juega un papel importante el Gobierno, sino que también es relevante la aportación de la sociedad en su conjunto. Para ello, subrayó el ministro, para disponer de una potente industria digital, es fundamental apostar por el conocimiento, introducirlo en las aulas, «incentivar la educación y la formación». «Y esto no consiste en saber utilizar bien el ‘smartphone’, sino en tener conocimientos de robótica, de programación. Hasta un cardiólogo tiene que saber de esto porque lo podrá usar en su día a día. Nos hace falta mucha gente especializada en Matemáticas y Ciencias. Hoy en día no hay tantos trabajos para los de Letras, pero sí para los de Ciencias. Necesitamos más gente dedicada al mundo científico», apuntó Nadal en la clausura de e-volución. Y también destacó la importancia de una red de financiación (tanto pública como privada) que permita avanzar en la innovación.

Junto a eso, reconoce, es vital disponer de una potente infraestructura de redes que garantice la cobertura y ese acceso al mundo digital. «Somos la tercera potencia en redes fijas de altísima velocidad, por detrás de Japón y Corea. Cubrimos al 70% de la población, pero tenemos un problema territorial, porque no llegamos al 70% del territorio». Esa cobertura completa, conseguir que Internet de alta velocidad llegue hasta el pueblo más pequeño, es «una asignatura pendiente», dijo Nadal, quien recordó el compromiso de que -hasta que se despliegue la fibra, «y tendrá que llegar a todas partes»-, el cien por cien de los ciudadanos españoles disponga al menos de treinta megas de velocidad en su acceso a Internet antes de 2020.

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