Al volante del nuevo Seat Ibiza de gas natural comprimido GNC

Esta semana en e-volucion nos hemos puesto al volante del nuevo Seat Ibiza TGI, es decir, un Ibiza que utiliza Gas Natural Comprimido (GNC) y gasolina, versión que resulta más económica y ecológica  que  las equivalentes que emplean gasoil y gasolina, e incluso frente a los híbridos eléctricos no enchufables.

El Ibiza TGI no es una transformación sino una versión más dentro de la gama Ibiza, que se fabrica con todos los elementos propios (entre ellos dos depósitos de gas situados en la parte posterior) en la propia cadena de la fábrica de Martorell.
En este Ibiza no encontramos a la vista, ni  en su carrocería ni en el habitáculo,  diferencias con el resto de gama. Incluso Seat lo tiene disponible en todos los acabados. Solo si abrimos la tapa de la gasolina, vemos que tiene dos bocas, una para el gas y otra para la propia gasolina. La carga de gas es muy fácil como pudimos ver en la prueba: en pocos minutos teníamos los dos depósitos llenos. En España hay una red de 56 estaciones de servicio públicas de gas natural, cifra que se incrementará hasta 100 a finales de año. En http://gasnam.es/estaciones-gas-natural-vehicular, podemos ver los puntos en que están situadas.
En el interior la única diferencia es que en la instrumentación nos aparece, separada,  la información del nivel de llenado de los depósitos de gas y del de gasolina. Y en el ordenador de viaje nos señala el consumo medio y el inmediato del gas natural (en kilos por kilómetro) cuando vamos utilizando GNC, o el de la gasolina cuando  es este combustible el que utiliza el coche. En concreto, el display muestra información sobre la calidad del gas natural, consumo y autonomía con ambos combustibles, y posibles averías de sistema GNC.
Hay otros elementos diferentes que no vemos a simple vista. Bajo el suelo del maletero, que pierde 90 litros de combustible y se queda en 262 litros, están situados los dos  depósitos de GNC. Y hay varios sensores de temperatura y presión del gas en los diferentes componentes, un regulador de la presión y sistema de distribución del gas, entre otros. Asimismo, también incorpora unos pistones específicos con recubrimiento de Cr-Ni con nuevos segmentos adaptados al uso del gas, así como un refuerzo de los asientos de las válvulas, para aumentar la resistencia al desgaste. Y se ha aumentado el alzado de las válvulas de admisión, para mejorar la circulación del gas hacia el interior de la cámara. Por su parte, el turbo empleado en el Ibiza TGI es más ligero, favoreciendo así la inmediatez de actuación de la turbina para aumentar la respuesta del motor.
El Ibiza TGI funciona de forma prioritaria con gas natural como combustible principal, salvo si la temperatura del líquido refrigerante es inferior a 10 °C, momento en el que el motor arranca con gasolina y comienza un proceso de calentamiento de las válvulas de inyección de gas, antes del accionamiento automático del circuito de GNC. Obviando dicha salvedad, el Ibiza TGI sólo recurre a la gasolina como fuente de combustible alternativa cuando se agota el depósito de GNC. Este cambio se produce de manera automática y sin que el conductor perciba diferencia alguna en las prestaciones o conducción dinámica del vehículo. En el cuadro de relojes aparece un testigo que informa al conductor que se está circulando con gas natural, además de disponer de los respectivos indicadores de nivel para ambos depósitos y tipo de combustible, como ya hemos indicado.
El coste por kilómetro más bajo
El coste por kilómetro recorrido resulta especialmente bajo. Por una parte, el gas natural es más eficiente que otros combustibles, ya que requiere de una menor cantidad de combustible para producir la misma energía. Por otra, llenar el depósito de gas natural requiere 12,6 euros de inversión. Esto se traduce en una mayor autonomía y el consiguiente ahorro por kilómetro. Disponemos de  90 CV de potencia, tanto cuando utiliza gasolina como cuando es el gas natural el que lo mueve, al contrario que los modelos de GLP que pierden rendimiento cuando usan gas frente a cuando utilizan gasolina. Su consumo medio homologado de 3,3 kg/100 km en modo GNC o, lo que es lo mismo, necesita tan solo 3,22 euros para recorrer 100 km (precio GNC medio: 0,975 € por kilo). Mientras que su homólogo en gasolina, el Ibiza 1.0 TSI de 95 CV, necesita 5,87 euros por cada 100 km, con su bajo consumo medio homologado de 4,7 l/100 km (precio medio gasolina 95 actual: 1,25 €/litro). Es decir, que la variante TGI resulta un 45,14% más económica que el Ibiza TSI.
Por su parte el Ibiza de GNC y gasolina, es un 31 % más económico que el Ibiza diésel 1.6 TDI de 95 CV, que con su consumo medio homologado de 3,8 l/100 km, necesita 4,64 euros de inversión para recorrer 100 km (coste medio diésel: 1,22 €/litro).

Consumo real en la prueba

En nuestra prueba el consumo real de  gas natural comprimido ha estado en los 4,4 kilos a los 100 kilómetros.
En cuanto a las prestaciones, alcanza una velocidad máxima de 180 km/h, emplea 12,1 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h, el consumo medio es de 5 l/100 km en modo gasolina y 4,9 m3/100 km –3,3 kg/100 km– y tan solo 88 g/km de CO2 en modo GNC, como valores de homologación.
La autonomía total que alcanza el nuevo Ibiza híbrido de Gas Natural Comprimido y gasolina es de 1.194 km haciendo uso de los dos depósitos: GNC –13 kg– y gasolina–40 litros–.

Mantenimiento

Sin salirnos del capítulo económico, conviene subrayar que  no es más caro de mantener que un coche tradicionales. El responsable de Producto de GNC de Seat, Andrew Shepherd, señala que  “es falso que bujías o filtros tengan que cambiarse con mayor frecuencia”, ante los mitos que apuntan que los motores GNC se calientan y que son más caros de mantener. Lo único que los diferencia es que, “antes de cada revisión de ITV, se tiene que certificar la estanqueidad del sistema de gas y, cada 4 años, realizar una inspección visual de los depósitos en un taller especializado”.

Más ventajas económicas
En cambio, además de un gasto por kilómetro más barato,  hay otras ventajas económicas. Al adquirir el nuevo Ibiza TGI, y gracias al acuerdo entre la compañía española y Gas Natural Fenosa, Seat regala una tarjeta de combustible de Gas Natural Comprimido valorada en 200 euros. Por cierto que  el vehículo se entrega al comprador con los depósitos de GNC llenos porque Seat comprueba que no haya fugas en la instalación de gas antes de que el coche salga de la fábrica.
El GNC resulta mucho más barato que cualquier otro combustible: por el bajo coste por kg, y porque al no ser un derivado del petróleo, no está sujeto a las subidas y bajadas inesperadas del precio del barril. 
A su vez, el Gas Natural Comprimido es el combustible más eficiente, ya que requiere de una menor cantidad de combustible para producir la misma energía. La energía en 1Kg de GNC equivale, aproximadamente, a 2 litros de GLP, 1,5 litros de gasoil, o 1,3 litros de gasolina. En términos económicos, y como se ha especificado anteriormente, el cliente se beneficia de un gran ahorro por kilómetro recorrido, resultando incluso más barato que un vehículo híbrido no enchufable.
Todos los modelos TGI de SEAT incluyen la etiqueta ‘ECO’ de la Dirección General de Tráfico, con el que los usuarios se benefician de importantes ventajas: como por ejemplo  la bonificación de hasta el 75% del impuesto sobre vehículos de tracción mecánica en Barcelona y Madrid, ayuda que varía en otras Comunidades Autónomas, exención del pago del impuesto de matriculación en toda España.
Ventajas ambientales
Y es que el gas natural tiene una serie importante de ventajas a nivel ambiental. Es un combustible formado mayoritariamente por metano (CH4) que procede de yacimientos convencionales (cavidades o estructuras porosas) y no convencionales (estaros porosos). De entrada las emisiones de CO2 son hasta un 23% inferiores. Las de SO2 y partículas PM son casi cero; y las de NOx son un 85% inferiores.
Y seguridad
Los depósitos de gas están diseñados, fabricados y homologados según los más altos estándares de la industria”, señala Shepherd, y explica que estos depósitos “incluyen una válvula de seguridad que, en un caso extremo, evacuaría el gas a la atmósfera de manera controlada”.  Además, los componentes están testados para resistir “condiciones extremas: el depósito alcanza una presión máxima de unos 200 bars, pero está diseñado para poder soportar más del doble”. Por otra parte, Shepherd resalta que el mito que el gas se pueda congelar en condiciones de uso es “imposible” ya que “para licuar el gas natural, tendría que estar sometido a temperaturas inferiores a 160 grados bajo cero”.
En las exigentes pruebas de choque EuroNCAP. El nuevo Ibiza TGI ha conseguido la máxima puntuación posible: cinco estrellas.
Asimismo, la instalación del circuito de Gas Natural Comprimido ha resultado totalmente segura en dichas pruebas de simulación de accidentes. El GNC está almacenado a alta presión (aproximadamente 200 bar) y, tanto el depósito como los conductos, están construidos y preparados para soportar dicha presión. El circuito dispone de válvulas de seguridad que se abren en una situación de excesivo calor, dejando salir el gas a la atmósfera, que se disipa dado que es más ligero que el aire. Como comparación, esta evacuación nunca ocurre, por ejemplo, en los vehículos gasolina o diésel. Además, el GNC tiene una serie de aditivos olfativos que permiten identificar fácilmente la presencia de gas en el ambiente. Por su parte, los depósitos de GNC son totalmente resistentes a la corrosión, arañazos y golpes, y las tuberías del tramo de alta presión están fabricadas en acero bonificado y tienen un diámetro exterior de 6 mm.
El precio del Ibiza TGI es de 17.110 euros, a los que hay que restar 2000 euros de una ayuda campaña de lanzamiento de la marca en los meses de febrero y marzo.