Impresiones de viaje en un Tesla Model S 100D, el automóvil eléctrico de mayor autonomía del mundo.

Tesla no solo ha puesto al día, con una serie de modificaciones,  el  Model 3 sino que al tiempo ha reestructurado la gama, de la que desaparecen los 60, 60D, 90D et P90D, y quedan los  75 y 75D como punto de partida; y los  100D et P100D en el alto de la gama. La cifra 100 se refiere a la capacidad total de la batería en kWh, y la  D que lleva un motor eléctrico  por cada tren, es decir, uno delante y otro detrás, lo que se traduce en un cuatro ruedas motrices.
Y la P marca una diferencia importante. Si queremos prestaciones brutales, elegiremos el P100D, con 610 CV y 1000 Nm de par: lo de brutal no es gratuito pues pasa de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos con lo que esta berlina eléctrica se codea con los superdeportivos de motor térmico. Y es que 0 a 100 km/h un Audi R8 5.2 FSI de 610 CV emplea 3,2 segundos; un Porsche 911 GT3 se pone en 3,4 segundos y un Ferrari 488 GTB  tarda 3 segundos.
El protagonista de nuestra prueba es el 100D sin la P de Performance, lo cual no quiere decir que sea un coche tranquilo: acelera de  0 a 100 km/ en 4,3 segundos, muy a la par que un BMW 750 iA que lo hace en  4,7 segundos.
El Model S 100D tiene una potencia de 422 CV y 660 Nm de par. Y se trata del coche eléctrico comercializado hoy día con la mayor autonomía ¿La cifra? Pues  632 km según la norma  NEDC, y es una cifra poco alejada de la realidad como veremos más adelante.
Además de su motorización sin emisiones,  el Tesla Model S 100D reposa sobre una plataforma de arquitectura inédita con casco en aluminio que integra las baterías  en el suelo: bajo centro de gravedad es igual a una mayor estabilidad, pero vamos por partes.
El Model S innova también por su conectividad permitiendo puestas al día de sus sistemas electrónicos desde la distancia  vía una inmensa pantalla táctil (43 centímetros de diagonal, 17 pulgadas) conectada a internet en 4G.
En esta pantalla cuando metemos la ruta que vamos a realizar en un viaje, nos marca los puntos por los que tenemos  que pasar para llegar a destino teniendo en cuenta la carga en ese momento del coche.
Un detallé curioso. El frontal del coche está diseñado con un conducto de ventilación que empuja el aire a través de los filtros HEPA para que el aire que entre en el coche esté totalmente limpio. Este sistema, utilizado en hospitales, elimina hasta el 99.97% de las partículas de contaminación y  bacterias en el espacio de los pasajeros ¡Y  ofrece un modo de defensa contra armas biológicas que crea presión dentro de la cabina, manteniendo el aire fuera, para proteger a los ocupantes!
La recarga
Estamos en un coche eléctrico y es obligado hablar de cómo recargar la pila.  Model S  se puede cargar en todo tipo de enchufe. Tenemos  4 opciones: en casa, en los puntos de carga públicos (donde sueles necesitar tarjeta dependiendo de la red pública o privada) y en las 2 redes de carga que Tesla está construyendo (los citados Supercargadores  y la denominada  Carga en Destino):
La primera opción para utilizar en el día a día: la carga diaria en casa o en el trabajo para el uso diario. Un enchufe normal, donde cargamos el móvil, carga en torno a 150 kilómetros durante la noche (8 horas): justo  para el uso diario de un vehículo. Pero lo lógico es adquirir un cargador rápido de Tesla para colocarlo en el garaje:  carga hasta 80 km la hora y permite tener cada mañana el coche cargado a tope si así lo necesitamos.
Además Tesla, para facilitar aún más los viajes largos a los usuarios, está construyendo 2 redes de carga. La primera es una red de  supercargadores en puntos que conectan rutas de viajes de larga distancia. En este momento ya hay 20 en España, cifra que se está ampliando. Uno de estos se encuentra en  Tordesillas, en el Montico, con 8 puntos de carga y, sin salirnos de Castilla y León, tenemos otro en Burgos y próximamente en Salamanca.
Estos supercargadores nos  permiten la carga más rápida del mundo con electricidad  pero  son para realizar viajes largos y los conductores paran solo el tiempo que necesitan para seguir la ruta y no llenar el coche al 100%. En 20 minutos carga hasta 250 kilómetros. Si llegamos  con la batería muy vacía, en 30 minutos podemos cargar hasta  el 80% de la misma. A partir del 80% la velocidad de carga se reduce para preservar la batería.
Y la segunda son los cargadores en destino (en España hay ahora mismo más de 225 disponibles, asociados a hoteles, resorts o restaurantes) que permiten recargar hasta 80 kilómetros de autonomía por hora, mientras los propietarios pueden ir de compras,  o bien en el caso de los que están en hoteles nos recargarán el coche totalmente mientras dormimos.
En este enlace podemos ver la situación de los supercargadores de Tesla: https://www.tesla.com/es_ES/supercharger

Sensaciones de conducción
Nos acercamos a nuestro Tesla con la llave en el bolsillo. No hay que hacer nada, simplemente abrir la puerta y sentarnos. Desprovisto del túnel de trasmisión y de caja de velocidades, ofrece un espacio interior que permite acoger ampliamente a cinco adultos, con absoluta comodidad. A esto sumamos dos maleteros que permiten llevar todo lo que necesitan sus ocupantes, con 750 litros el trasero y 59.5 el delantero.
Los acabados están por encima de  lo que habitualmente nos tiene acostumbradas las marcas americanas, pero inspeccionando con lupa el conjunto no alcanza el rigor de las berlinas alemanas. La ausencia de un reglaje en altura del cinturón es otro aspecto criticable.
La inmensa pantalla táctil central destaca por la claridad con la que nos ofrece cualquier información, la calidad de sus grafismos y la facilidad de uso, comparable con la de un
iPad de Apple. En realidad el Tesla es toda una referencia en materia de ergonomía. Sin embargo es una pena que el GPS (que utiliza  Google Map) no esté asociado a la aplicación WAZE lo que obliga a utilizar el  smartphone para evitar tapones de tráfico. Tampoco están los  sistemas  Apple Car Play o Android Auto, por ahora.
En cuanto a confort, la evolución del Model S se ha visto beneficiada de unos nuevos asientos  de reglaje eléctrico, con un excelente grado de dureza y que ofrecen una buena sujeción lateral sin necesidad de oprimir a las personas más corpulentas.
Vamos a arrancar, pero no busquemos botón alguno: basta con situar la palanca que sale del volante en la posición D si queremos ir hacia delante o en la R si es hacia atrás.  Y ya estamos en movimiento.
Las suspensiones neumáticas de serie aseguran un mantenimiento ejemplar de la carrocería y una excelente filtración en caso de asfaltos irregulares. Los ruidos de rodadura están muy bien filtrados y la mecánica apenas produce un silbido muy ligero, con lo que el silencio de marcha es notable. Únicamente a partir de 110 km/h se dejan oír pequeños ruidos aerodinámicos al nivel de las puertas sin montantes, que olvidamos gracias a la  excelente cadena de sonido de alta fidelidad  conectada a Spotify.

Decíamos al principio que nuestro modelo de prueba  con sus  422 CV y 660 Nm de par, nos permite pasar de  0 a 100 km/h en 4,3 segundos y una velocidad máxima de  250 km/h, prestaciones más que brillantes para una berlina familiar, y más cerca de un deportivo. La sensación que produce al acelerar, el empuje continuado que sentimos que recuerda a un avión en el despegue. No puede ser más agradable y, además, trasmite una seguridad enorme cuando viajamos por carretera y tenemos que hacer un adelantamiento. A pesar de la ausencia de ruido, la sensación de potencia está muy presente. La respuesta inmediata del acelerador procura un sentimiento de prolongación del cuerpo que ningún otro coche puede igualar en la actualidad.  La ausencia de caja de cambios hace muy descansada la conducción en ciudad e incita a rodar  “zen”. El placer de conducción de esta berlina es muy elevado. En uso más rápido, el excelente control de la carrocería que ofrecen las suspensiones y el centro de gravedad muy bajo (la batería va por debajo del habitáculo) nos permiten disfrutar de una elevada estabilidad, y hacen olvidar el elevado peso de esta berlina. El frenado figura también entre las referencias del momento gracias a las imponentes pinzas Brembo dobles,  y al potente freno motor (regenerativo) que podemos ajustar en dos niveles, en función de lo que mejor se adapte a nuestro estilo de conducción.
El Tesla Model S se distingue igualmente por su modo de conducción semiautónoma Autopilot. Lleva ocho cámaras, doce captadores de ultrasonidos y un radar delantero. Este armamento permite optimizar el funcionamiento del regulador de velocidad activo manteniendo automáticamente el coche dentro de su carril, entre las líneas blancas. El coche puede realizar adelantamientos por si mismo con tan solo encender el intermitente. Si los BMW Série 7 y  Mercedes Clase S pueden hacer lo mismo o incluso mejor en materia de conducción activa, el Tesla les aventaja en tanto en cuanto se puede hacer evolucionar el sistema  gracias a actualizaciones de software gratuitas. En realidad podría hacer más cosas pero las limitaciones legales están ahí.
La  autonomía real
Su autonomía  no tiene nada que envidiar a la de una berlina de lujo con motor térmico de potencia equivalente. El Tesla  S 100D puede superar en realidad los 600 kilómetros en ciudad sin necesidad de recargar. Y en autopista a las velocidades reales que se circula cubre sin ningún problema los 350-400  kilómetros. En nuestro caso hemos realizado el viaje de Madrid a Valladolid utilizando parte de autopista, pasando el Alto de los Leones en la Sierra de Guadarrama y más tarde tomando nuevamente la  A6  en Adanero, y al llegar a Tordesillas aún tenía nada menos que 300 kilómetros de autonomía. 
Otro caso. Partiendo con la pila llena, para un viaje de 800 kilómetros nos bastan dos paradas de 30 minutos en los Supercargadores de Tesla,  Es decir que no tardaremos más que con una berlina con motor de gasolina y potencia equivalente. Es cierto que el llenado de gasolina necesitará la mitad de tiempo pero luego hay que contar los minutos que empleamos para  pagar mientras que con el Tesla, estamos  tomamos un café, en cuanto tiene la carga necesaria para seguir el viaje programado, nos avisa al móvil y nos carga directamente la factura en nuestra cuenta. Bueno, salvo  que si un cliente de Tesla nos da su código que entonces te está regalando Supercarga gratuita ilimitada durante el tiempo que se posea el vehículo.
En toda Europa la red de Supercargadores en las grandes vías de comunicación nos permite viajar sin problemas. Y además está el coste de uso  menor que un coche térmico  ya que el coche eléctrico no tiene  cambios de aceite  y las pastillas y frenos de disco duran más. Hay  en torno a 1.000 piezas menos que en un coche de combustión.
Hemos llegado al final de nuestras pruebas. Activamos en la pequeña palanca del volante la P de parking, nos bajamos y el coche se apaga y cierra solo.
Y nos quedamos pensando. De entrada en el precio: pagado al contado son 109.050 euros, que incluye un IVA en torno a 19.000 euros. La marca destaca, cuando habla del precio, que en cinco años nos ahorramos 6000 euros en combustible. Si buscamos berlinas equivalentes nos encontramos por ejemplo con el BMW 740e iPerformance, híbrido enchufable de 326 CV que cuesta 103.050 euros.
La garantía del coche es muy amplia: 8 años con kilometraje  ilimitado para la batería y el tren motriz (motores eléctricos) y 4 años u 80.000 km para el resto.
Balance
Hemos llegado al final de nuestras pruebas. Activamos en la pequeña palanca del volante la P de parking, nos bajamos y el coche se apaga y cierra solo.
Y nos quedamos pensando. De entrada en el precio: pagado al contado son 109.050 euros, que incluye un IVA en torno a 19.000 euros. La marca destaca, cuando habla del precio, que en cinco años nos ahorramos 6000 euros en combustible. Si buscamos berlinas equivalentes nos encontramos por ejemplo con el BMW 740e iPerformance, híbrido enchufable de 326 Cv que cuesta 103.050 euros.
La garantía del coche (en España y el resto del mundo) es muy amplia: 8 años con kilometraje  ilimitado para la batería y el tren motriz (motores eléctricos) y 4 años u 80.000 km para el resto.

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