"Hay que eliminar la resistencia al cambio de las empresas"

Decía Isaac Newton ‘Lo que sabemos es una gota; lo que ignoramos es el océano’ y hoy en día ese océano se ha convertido en cifras, números, palabras… lo que hoy conocemos como ’data’ y por su magnitud BigData. Pero para poder aprovecharlo, hay un paso imprescindible, su interpretación, su lectura. Escándalos sobre el manejo de datos como el de Facebook ha acercado esta realidad a un público que lo veía de forma lejana.
Luis Montero es Director de Soluciones Data, IoT & AI de Microsoft participará en e congreso e-volución 2018. 
La cita será el próximo 10 de octubre en Valladolid y cuenta con el patrocinio oro de Telefónica y Bankinter; Media Markt es socio tecnológico, la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Valladolid son patrocinadores plata, el Colegio Profesional de Ingenieros en Informática de  Castilla y León es partner y Onda Cero participa como socio colaborador. Consigue tu entrada en http://congreso.e-volucion.es/

¿Estamos ante un océano de datos o nos podemos acercar a la gota?

Nos encontramos en un momento en el que ya contamos con las herramientas necesarias, pero todavía quedan muchas organizaciones por acometer su transformación digital. Por un lado, existen todavía muchas corporaciones que cuentan con un gran volumen de datos que no están aprovechando. Por otro, se encuentra el grupo de los que miran al futuro, de aquellos que han visto claramente la hoja de ruta para acceder de forma sencilla y rápida a esas gotas o datos concretos que forman parte del universo global de la información. Y esa hoja de ruta se dirige hacia la nube, como Microsoft Azure, donde multitud de servicios de análisis de datos, apoyados en machine learning e Inteligencia Artificial, ofrecen grandes ventajas competitivas para los negocios, ya que les permite encontrar la aguja en el pajar y extraer conclusiones de forma automatizada de grandes volúmenes de información para anticiparse a cualquier fallo de actividad, gestionar de manera eficaz los cambios de mercado y adaptarse a las fluctuantes necesidades de los clientes. Todo ello con los máximos niveles de seguridad y garantizando el cumplimiento regulatorio en cada país donde operen las organizaciones.

¿Qué debemos saber cuándo hablamos de Big Data y los nuevos negocios en la era digital?

Estamos en un momento de disrupción marcado por la aparición de tecnologías que ya han comenzado a modificar sustancialmente los modelos de negocio y la gestión de las organizaciones. No paramos de ver innovaciones en los campos del Big Data, Internet de las cosas, blockchain, la realidad mixta y, por supuesto, la Inteligencia Artificial, que dan lugar a nuevos modelos de negocio y aceleran el desarrollo de las organizaciones. Estas tecnologías están transformando el mundo tal y como lo conocemos, y sirven como palanca para una nueva revolución industrial.
En los negocios, ya sean nuevos o tradicionales, estos cambios están a la orden del día. Dos ejemplos habituales de las aplicaciones del Big Data en el mundo empresarial son los casos de éxito de bancos y aseguradoras, que utilizan la gran cantidad de datos que generamos día a día para personalizar las ofertas comerciales que nos llegan o prevenir la fuga de clientes.
Sin embargo, las aplicaciones del Big Data en los negocios van mucho más allá. Cada día se genera una cantidad ingente de datos, y esa información es de gran utilidad para las compañías. Por ejemplo, ThyssenKrupp y Microsoft pusieron en marcha hace más de un año el sistema de mantenimiento predictivo MAX: multitud de sensores recogen toda la actividad de los ascensores durante su funcionamiento. El Big Data y la Inteligencia Artificial se encargan de predecir cuándo se va a producir una avería para avisar a los técnicos e intervenir antes de que suceda, evitando así interrupciones del servicio no programadas.

¿Qué aportan los datos y cómo podemos utilizarlos en nuestro beneficio?

Los datos son valor y, por esta razón, cada vez más empresas están apostando por el Digital Analytics. A menudo, escuchamos decir que los datos son el petróleo del siglo XXI y que la información es poder. Por eso, no hay mejor inversión para una empresa que la de la búsqueda de las herramientas que les ayuden a conocerse a sí misma, o lo que es lo mismo: identificar puntos fuertes y vulnerabilidades.
Con un correcto análisis de datos cualitativos y cuantitativos entendemos mejor nuestro negocio porque hasta hace poco tiempo, las variables cuantitativas estaban enfocadas principalmente a los datos de tráfico de las webs y sus interacciones. Pero a medida que se han ido incorporando nuevos dispositivos, las empresas han tenido que ampliar horizontes y prestar también mucha atención a la información cualitativa porque ayuda a acercarse más al usuario.
En muchas ocasiones toda esa información ya estaba guardada, pero en la mayoría de los casos no de forma ordenada, accesible y segura, por lo que se estaba perdiendo parte del valor potencial de las empresas. Afortunadamente, esos escapes de información ya tienen solución con propuestas como Microsoft Azure, una plataforma cloud que reduce la complejidad del entorno de las tecnologías de la información, transforma los centros de datos tradicionales e incorpora nuevos caminos para innovar con altos niveles de seguridad, cuenta con la total flexibilidad para adaptarse a todo tipo de organizaciones y reduce los costes de despliegue y mantenimiento al máximo.

¿Cuáles son los desafíos que deben afrontar las empresas en la era digital?

Para que las empresas continúen avanzando hacia el universo 4.0., uno de los factores que hay que eliminar es la resistencia al cambio que todavía tienen muchas pymes y grandes empresas españolas.  Del mismo modo que la sociedad ha cambiado a medida que hacemos uso de la tecnología en nuestro día a día, ya sea para para conectarnos con los demás, informarnos del mundo que nos rodea o realizar compras, tenemos que comprender que la forma de trabajar también ha cambiado.
La digitalización ofrece nuevas fronteras en cuanto a movilidad, colaboración y productividad que hasta hace unos años parecían impensables. Por eso, tanto directivos como empleados tienen que ser conscientes de los beneficios de los cuales podrán aprovecharse para conseguir hacer más en su día a día.
Otro factor fundamental que no podemos obviar, sobre todo de cara a las pequeñas empresas, cuyos márgenes de beneficio y volumen de negocio pueden ser menores, es el miedo a la inversión necesaria para afrontar esta transformación digital. Con propuestas como Microsoft 365, que incluye Office 365, Windows 10 y Enterprise Mobility+Security, cada empresa puede elegir la solución que mejor se adapte a sus necesidades, sin tener que realizar una gran inversión y pagando solo por aquello que realmente necesite de un modo totalmente flexible. De esta manera, conseguimos adaptarnos a las necesidades de las compañías y democratizamos la tecnología que utilizan las grandes multinacionales. De este modo, se eliminan barreras e incluso las organizaciones más pequeñas tienen a su alcance las mismas herramientas que las grandes multinacionales.

¿Cómo influye en su trabajo la nueva normativa sobre la privacidad de datos que entró en vigor el pasado mes de mayo?

En Microsoft hemos adoptado la nueva regulación europea de privacidad (RGPD) como el estándar de la compañía para proteger la privacidad de nuestros usuarios en todo el mundo, no sólo en Europa. Nuestro compromiso con nuestros clientes y las organizaciones reside en generar la confianza necesaria para hacer crecer sus negocios de manera rentable, proporcionando la mejor, más avanzada y más segura tecnología a través de nuestros servicios cloud como es el caso de Microsoft Azure.
Podemos destacar cuatro pilares fundamentales para Microsoft con respecto al RGPD. En primer lugar, está la privacidad, puesto que aseguramos que los datos son privados y están bajo el control del usuario. El segundo aspecto es la transparencia, donde explicamos cómo recopilamos y utilizamos los datos. También tenemos muy en cuenta la seguridad, porque garantizamos que los datos estén bien protegidos. Y, por último, tenemos muy en cuenta la regulación, ya que actualizamos nuestro servicio para cumplir con la normativa vigente en cada momento.
De hecho, en Microsoft hemos desarrollado una herramienta que permite a nuestros usuarios tener total control sobre sus datos y desde que la lanzamos, cuando la RGPD entró en vigor, cinco millones de personas la han utilizado en todo el mundo. Nuestros clientes pueden ver qué datos hemos almacenado y eliminarlos si así lo desean. El panel de control de privacidad de Microsoft permite al usuario controlar todo, desde navegación e historial de búsqueda hasta actividad de localización, películas y canales de televisión vistos a través de una aplicación o servicio de Microsoft, así como datos de salud en Microsoft Health.

Por otro lado, ¿cómo afronta Microsoft las cuestiones referentes a seguridad y la Inteligencia Artificial?

En Microsoft entendemos que la ciberseguridad es un derecho fundamental de las personas.  Tenemos la responsabilidad y la obligación, como una de las principales empresas tecnológicas a nivel mundial, de garantizar la seguridad de los usuarios. Por eso invertimos 1.000 millones de euros al año en seguridad, con el firme compromiso de garantizar la seguridad a nuestros usuarios desde el cloud hasta el edge a través de estructura de datos y dispositivos, y en este campo, la Inteligencia Artificial (IA) puede ser una gran aliada. La IA, junto con herramientas basadas en machine learning, es utilizada por los más de 3.500 profesionales de la seguridad que trabajan en los centros de seguridad de excelencia, como el Microsoft Cyber Defense Operations Centers y la Digital Crimes Unit de la compañía.

Microsoft ha anunciado su programa IA para Acción Humanitaria, ¿en qué consiste?

"AI for Humanitarian Action" es un programa mediante el que Microsoft va a trabajar en colaboración con la Asamblea General de las Naciones Unidas de Nueva York para aprovechar el poder de la Inteligencia Artificial (IA) y mejorar los sistemas de las infraestructuras existentes en diferentes ámbitos.
El primero de ellos es el cambio climático, para el que tanto Microsoft como los expertos pretenden predecir los cambios con mayor rapidez que los sistemas convencionales. Con este proyecto también se pretende hacer una distribución más selectiva de los artículos de socorro para los refugiados y mejorar la comunicación entre las organizaciones auxiliares.
Por último, pero no menos importante, Microsoft junto con las ONG’s colaboradoras en el programa esperan efectos positivos en la monitorización de las violaciones de los derechos humanos, gracias a la aplicación de tecnologías basadas en IA. El Deep Learning tiene como objetivo mejorar tanto la detección como la predicción de situaciones críticas, así como facilitar la comunicación entre las partes interesadas con novedosos sistemas de traducción.

Y por último, ¿qué mensaje quiere trasladar a las personas que vayan a asistir al congreso el próximo día 10?

Que se animen a acercarse a la tecnología para conocer sus grandes ventajas. Tenemos que perder el miedo y verla como el gran aliado que es para digitalizar las empresas y, con ellas, nuestra economía. Con el apoyo de la Inteligencia Artificial lograremos conocer las preferencias de los clientes de manera casi instantánea, desarrollar los productos adecuados y poner al cliente en el centro de nuestro negocio.
Desde Microsoft buscamos definir una estrategia en Inteligencia Artificial para que las empresas puedan convertirse en organizaciones inteligentes y, además, lo hagan a tiempo. La Inteligencia Artificial habilitará a las empresas hacia una transformación holística porque aquellas que no tengan una estrategia digital en el núcleo de sus negocios, estarán en desventaja con respecto a sus competidores.

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