Las pymes, el objetivo de los hackers. Conoce las 5 tácticas que más utilizan

Aunque el término 'hacker' puede tener una connotación positiva, en el caso que nos ocupa es todo lo contrario. Los ladrones de internet, buscan, analizan y roban a través de triquiñuelas que tienen en las pequeñas y medianas empresas consecuencias devastadoras. Así que hemos recogido las cinco tácticas más comunes que utilizan los ladrones en red para atacar a una pyme y que recoge el informe de a plataforma internacional de pagos seguros Klik & Pay.

1. “Confianza Ciega”  Pulsar un enlace vía email o sms puede costar caro. El hacker puede usurpar la identidad de un cliente, empleado o proveedor y lanzar un troyano que te descargas al clickar y que le permitirá acceder a toda la información contenida en el dispositivo

2. “Fake Invoice”. El envío de una falsa factura acompañada de un 'regalo', denominado 'keylogger' supondrá, como el nombre indica 'llave de acceso' que el hacker interceptará todas las contraseñas y otra información sensible que se teclee en el teclado de ese ordenador.

3. “Red inalámbrica”. La seguridad de la red wifi es imprescindible para evitar, en la medida de los posible, que se sumen 'agentes externos' y roben toda la información posible, datos personales, de empresa, clientes e información financiera
 
4. “Virus en la red”. Los ladrones en la red analizan tus vulnerabilidades para decidir por dónde atacar. Y uno de los puntos de acceso, en el caso de las pymes, suele ser su propia página web. lnstalan un código y quienes la visiten quedan infectados.
 
5. “Dime que te gusta y te diré cuál es tu contraseña”. Una técnica, también muy habitual pasa por la investigación en redes sociales para conocer determinados detalles que después les facilita el trabajo. El ciberdelincuente accede a tu email y cambia las contraseñas contestando a las preguntas de seguridad tras conocer tus gustos o fechas importantes a través de las redes.

Según apuntan desde Klik & Pay solo en EEUU el hackeo a Pymes creció en el 2017 un 55%, un hecho que se reproduce también en España y respecto al cual las pequeñas y medianas empresas han de concienciarse para prevenir el robo de información y la utilización de sus sistemas de manera fraudulenta.