El derecho al olvido puede limitarse a tu área geográfica

El derecho al olvido comienza a ejercerse, poco a poco, entre los internautas del mundo. En especial, entre los que se encuentran dentro de la protección del derecho de la UE, con una de las legislaciones más protectoras del entorno digital.

La semana pasada, además, el Tribunal de Justicia de la UE fue un paso más y determinó que la eliminación de las informaciones personales en Internet deben eliminarse utilizando, si se considera necesario, el bloqueo geográfico.

Esta sentencia, que aislada se entiende poco, se remonta a un caso de 2016. En este año, la Comisión Nacional de Informática y Libertades, CNIL, francesa impuso una multa de 100.000 euros a Google por limitar este "derecho al olvido" a las versiones europeas de su motor de búsqueda y no a todas a nivel mundial para ser, a su juicio, eficaz.

Las sucesivas reclamaciones han escalado hasta el alto tribunal belga que, a su juicio, el derecho al olvido se debe limitar a las fronteras territoriales y que, en este caso Google, puede utilizar sus sistemas de geolocalización para eliminar una determinada información según en qué país te encuentres. Por ejemplo, una información prohibida en Francia podrá verse en Honolulú.

La CNIL, obviamente, no está conforme con este dictamen y recurrirá a la corte de Luxemburgo. Se trata de lograr ajustar ese difícil equilibrio entre el derecho al honor y la imagen propia y el derecho a la información.
Si los tribunales se decantan por la tesis de la geolocalización, Google habrá logrado una gran victoria en el terreno de la libertad de información.
 

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