Recarga por inducción: el sueño del coche eléctrico sin límite de autonomía

Smartphones, tabletas, consolas, ordenadores y pequeños aparatos multimedia móviles …. Ya no se puede prescindir de ellos. Pero el problema es que cada vez consumen más energía y obligan a recargas regulares  de sus baterías con cables y aparatos que estorban bastante y muchas veces incompatibles entre ellos.
Hay soluciones para evitar este problema: ondas de radio, ultrasonidos  e inducción. Las dos primeras tecnologías tienen la ventaja de permitir una recarga de batería a larga distancia (e incluso de un objeto en movimiento) pero la desventaja de un rendimiento muy bajo.
Por el contrario la recarga por inducción parece tener más posibilidades de ahí que se extienda en estos últimos tiempos su aplicación. Esta tecnología de la asociación electromagnética es por otra parte relativamente antigua  (por ejemplo los  cepillos de los dientes eléctricos que se recargan una vez colocados en su soporte son testigos de esto). Precisando un contacto entre el emisor (la base) que alimentado por una corriente eléctrica crea un campo magnético convertido en electricidad por el receptor, la recarga por inducción es cada vez más utilizada por los fabricantes de smartphones. Cada vez es más frecuente en el mobiliario doméstico o de oficinas, en las herramientas y ahora en el automóvil. Muchas son las marcas (Audi, VW, Seat, BMW, Mercedes, Honda,Opel, Toyota o Lexus entre otras) que cuentan en sus modelos con sistemas de recarga del smartphone por simple contacto. Sólo es necesario depositar el dispositivo móvil sobre la bandeja de recarga por inducción y automáticamente comenzará la carga. Éste sistema además, es compatible con el uso del teléfono o del dispositivo, pues el sistema Bluetooth del vehículo o las conexiones WiFi a bordo, no interfieren en la recarga inalámbrica del dispositivo.

Bajo el suelo del garaje y bajo el asfalto

Pero estas aplicaciones van a tomar otra dimensión en el campo del automóvil. Gracias a la inducción por resonancia magnética que permite alejar el emisor del receptor, será posible recargar las baterías de los automóviles eléctricos o híbridos enchufables sin ningún tipo de conexión por cable, situando simplemente el vehículo  por encima de la placa emisora  mientras que otra receptora está situada en la parte inferior del vehículo. El sistema consiste en dos componentes, una bobina secundaria en el suelo del vehículo y una placa base con la bobina primaria situada debajo del coche, por ejemplo, en el suelo del garaje. La situación de las bobinas y, por tanto, el patrón del campo de energía, se basan en el diseño derivado de su forma circular, que ofrece varios beneficios importantes. Éstos incluyen que es extremadamente compacto y ligero, además del confinamiento del campo magnético. La energía eléctrica se transmite a través de un campo magnético alterno generado entre las bobinas, sin contacto, sin cables de carga y a un ratio de carga de 3,6 kW. Con un factor de eficiencia de más del 90%, este método permite cargar las baterías de alto voltaje de los vehículos de forma eficiente, cómoda y segura. A un ratio de carga de 3,6 kW, las baterías de alto voltaje de muchos vehículos híbridos pueden cargarse en menos de tres horas
Incluso según algunos estudios y pruebas realizadas en el Reino Unido permitirían recargar las baterías de los vehículos eléctricos mientras estos ruedan por calles o carreteras  mediante bobinas instaladas bajo el asfalto: el sueño de una autonomía sin límite podría ser realidad.

Air Max 90 Ultra Moire

Sobre el autor